


A lo largo de este último año se ha estado recuperando este humedal, a través de movimientos de tierra, la construcción de una presa y otros trabajos para revertir el canal de drenaje de los ríos y tratar de mantenerlo estable y otras mejoras para facilitar el anidamiento y la cría de aves. Sólo falta la señalización de la zona que la habilite para la realización de rutas interpretativas, como así comentaba el alcalde de Alcázar de San Juan, Diego Ortega, que visitó este paraje acompañado de técnicos ambientales, responsables y expertos de la Fundación Biodiversidad y del Director General de Montes y Espacios Naturales, Javier Gómez-Elvira.
El proyecto de restauración ambiental de la junta de Záncara y Gigüela fue seleccionado por la Fundación Biodiversidad -dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente- entre 904 proyectos ambientales de toda España. La inversión total para la recuperación de este humedal es de 178.000 euros, de los que el Ayuntamiento ha invertido 102.800 y el resto, 75.200 euros, corren a cargo de la mencionada Fundación que ahora se encargará de recuperar la flora, adaptar el hábitat, facilitar el anidamiento de aves en peligro de extinción y controlar la calidad de las aguas. Un arduo trabajo para el que contarán con expertos y voluntarios y que no finalizará hasta dentro de unos cinco años, tiempo en el que se prevé que este humedal llegue a estar totalmente recuperado y asentado, formando nuevamente parte natural del paisaje de esta zona de La Mancha.










































































