Antes que finalice el mes de enero, la Asociación del Corredor Ibérico Central tiene previsto reunirse para diseñar una hoja de ruta de cara al 2015. Entre las principales acciones que emprenderán está conseguir el apoyo del máximo número de Ayuntamientos de Castilla La Mancha en defensa de esta vía de comunicaciones, frente a otros Corredores como el Mediterráneo o el Atlántico. También informarán y concienciarán, tanto a ciudadanos como a grandes empresarios, de lo que el desarrollo de las comunicaciones ferroviarias de mercancías podrían suponer para la región, tanto a nivel de exportaciones, como en la distribución de los productos procedentes de Europa, pasando por el ahorro de costes de transporte, la creación de empleo o la diversificación del sector industrial.
La asociación se creó con la finalidad de unir al tejido empresarial y hacer fuerza para conseguir que se dé prioridad a los transportes de mercancías por el Corredor Central, frente a otras opciones como el Corredor Mediterráneo –los empresarios valencianos están haciendo mucha fuerza y consiguiendo apoyos políticos- o el Atlántico. “Es cierto que a nivel europeo interesa que existan comunicaciones de mercancías con los principales puertos; pero no todo lo que se transporta se queda allí, también se distribuye por el interior del país que, hasta ahora, se está haciendo por carretera. Esta es la ventaja que ofrece el Corredor Central, que facilita la distribución en el interior y, si se habilitan ramales con los otros corredores, también se puede comunicar con los puertos del Mediterráneo, el de Algeciras –que es la puerta de África a Europa- y con Portugal; abaratando así los costes de transporte, tanto para las exportaciones como para las importaciones”. Esto es lo que explicaba a manchainformacion.com el presidente de la citada asociación, José María Ropero. Además defiende que la inversión que el Gobierno central y la UE tendrían que hacer en el Corredor Central “es mínima”, en comparación con las otras dos opciones, puesto que ya dispone de la infraestructura ferroviaria necesaria.
Si se priorizara el Corredor Central, Castilla La Mancha sería una de las regiones más beneficiadas y Alcázar, con las 24 vías paralelas de las que dispone en el área de clasificación de su estación, se convertiría en una plataforma logística importante para el transporte de mercancías con Europa, “seríamos realmente el Corazón de La Mancha, en el sentido más amplio de la palabra”, aseguró Ropero. Potenciar las comunicaciones de mercancías por el interior de la Península “aportaría un plus” a la industria agroalimentaria existente, facilitando las exportaciones, pero también, como así comentaba el presidente de la asociación “el sector industrial regional podría diversificarse y fortalecerse”. Esta diversificación podría venir a través de la instalación de empresas auxiliares del sector agroalimentario, o de grandes empresas de otras áreas que podrían estar interesadas en instalarse en la zona aprovechando las comunicaciones. “Por supuesto, no es necesario decir el empleo que se generaría en torno al Corredor y la Plataforma Logística”.
De momento, la asociación ya ha establecido contactos con otras asociaciones de empresarios implicadas, como la del Campo de Gibraltar y Algeciras o la de Zaragoza. Contactos que pretenden materializar en acuerdos firmes para la defensa del Corredor.
La asociación se ha creado en Alcázar “porque tenemos la obligación de empezar a mover este asunto y calentar, en el mejor sentido de la palabra, a los políticos”, comentaba Ropero. Una obligación derivada del importante nudo ferroviario que históricamente siempre ha sido Alcázar de San Juan. Por eso en 2015 “darán guerra” y se moverán –como ya han hecho en defensa de los otros dos corredores valencianos y talaveranos- para conseguir que el Gobierno central priorice las inversiones en el Corredor Ibérico Central. “Los empresarios tenemos que unirnos y dedicar un poco de tiempo para presentar un buen proyecto y conseguir subvenciones para el Corredor; algo que al final beneficiará a todos. Lo que pretendemos es que, si bien no se da una prioridad total al Corredor Central, al menos se unifiquen los criterios políticos y se haga una vertebración lógica para el transporte de mercancías, pasando por el centro del país y estableciendo ramales de conexión con los otros dos corredores y los principales puertos. Nuestra obligación como empresarios es movernos un poco y dar impulso al Corredor Ibérico Central”.










































































