CSI•F advierte de que «si la situación no mejora la denunciará a la Inspección de Trabajo, para que ponga remedio a la situación de falta de personal y medios, que han dejado en cuadro el personal que atiende las plantas de hospitalización del hospital desde el principio de Navidad, lo que conlleva, que no se pueda atender a los pacientes en cuestiones tan básicas como asearles, o ayudarles a comer».
«El cierre de más de cuarenta camas del hospital está causando que en ocasiones que se mezclen pacientes moribundos, con pacientes sanos y la sobrecarga de trabajo del personal provoca un aumento considerable de las bajas laborales, por contracturas musculares o estrés laboral».
CSI•F denuncia que «esta situación de recortes contrasta con que la dirección del centro mantenga el numero de jefes administrativos con funciones banales que no tienen contenido ni justificación alguna, o que se les pague a algunos supervisores con guardias para supervisar desde su casa como premio por amedrantar a los trabajadores».










































































