


Aunque todo estaba preparado para que San Antón recorriera las calles de Alcázar de San Juan, la climatología adversa lo ha impedido. La caída de unos finos copos de nieve y la lluvia posterior ha hecho que la Junta directiva de la Hermandad haya decidido suspender la procesión, al igual que pasó en 2014.

Se trata de una decisión que se ha adoptado en el último momento, justo después de que se celebrara la Función solemne, con la esperanza de que el tiempo pudiera acompañar tanto al Santo como a los cientos de personas, mayoritariamente niños, que salen en la procesión de San Antón con sus animales. También los caballistas que van abriendo comitiva.


El pasado año 2014, las circunstancias fueron similares y fue necesario suspender igualmente. En este 2015, como entonces, el párroco de Santa María, Javier Quevedo ha vuelto a salir a la puerta de la Iglesia para bendecir a los animales que iban a ir en la procesión, caballos, perros, gatos, tortugas, perriquitos, peces, hamster y un largo etcétera de mascotas han recibido la bendición de San Antón.

El sábado por la noche, sí que se pudo cumplir con la tradición, y además de la hoguera oficial que se hace en la Plaza de Santa María, se pudieron ver algunas más repartidas por Alcázar. Tampoco faltaron las tradicionales tortas en sartén.

Los números ganadores de los «gorrinos de San Antón» fueron el 3.551 el primer premio y el 25.564, el segundo.










































































