Quintanar de la Orden vive estos días una celebración muy especial con motivo del 125 aniversario de la Adoración Nocturna en la localidad, una institución fundada en 1901 y que con esta efeméride pretende recordar su historia y acercar su legado a las nuevas generaciones.
Los actos comenzaron el pasado miércoles con el inicio de un triduo y tuvieron su momento más destacado ayer con la celebración de la fiesta grande. La jornada arrancó en el Convento de los Padres Franciscanos, donde fueron recibidos los adoradores de distintas secciones llegados desde diversos puntos de España, portando sus respectivas banderas. A todos ellos se les entregó una separata.
Ya entrada la noche tuvo lugar la tradicional procesión de banderas desde el Convento hasta la Parroquia de la localidad, donde se celebró la Solemne Vigilia Diocesana de Espigas, presidida por el Rvdmo. Sr. D. Francisco Cerro Chaves, Arzobispo de Toledo y Primado de España. La parte musical de la ceremonia estuvo a cargo de la Coral San Cosme y San Damián, dirigida por Nicolás Baón. Durante el acto, el Arzobispo obsequió a la Hermandad con una fotografía suya junto al Papa y un libro.
Pasada la medianoche comenzó la procesión eucarística, con la Custodia del Santísimo como gran protagonista. El cortejo recorrió las calles de Quintanar de la Orden, engalanadas para la ocasión con pancartas y algunos velones, mientras los fieles entonaban cánticos religiosos. A su llegada a la Plaza de las Palomas se habían instalado dos altares, uno presidido por la imagen de San Isidro y otro en el que el arzobispo bendijo los campos.
La procesión estuvo integrada por los estandartes y representantes de las diferentes cofradías y hermandades de la localidad, las banderas de las distintas secciones de la Adoración Nocturna, desde la más joven a la más antigua, así como las enseñas nacionales, la de Toledo, Cuenca y la local. Tras ello la carroza y el cortejo eclesiástico con el Arzobispo y sacerdotes.
Seguidos de posterior les seguían Paco Tirado, presidente de la Hermandad en Quintanar, el presidente nacional, José María Pérez, el delegado de zona de La Mancha y el diocesano de Toledo, el presidente mundial de la Federación de Obras Eucarísticas, el presidente diocesano de Orihuela y la delegada de zona de Levante.
Cerrando la comitiva, el alcalde de la localidad, D. Pablo Nieto Toldos, acompañado de varios concejales de la Corporación Municipal; Cipriano Martínez, teniente adjunto de la compañía de Ocaña; y adoradores y fieles.
Finalmente, la comitiva regresó a la parroquia, poniendo el broche de oro a una jornada histórica para la Adoración Nocturna quintanareña.












































































