Este diploma “Castillos de España” en el que se encuentra El Torreón D. Juan de Austria, lo hemos sacado al aire para que este contacto valga a cualquier radioaficionado que contacte con nosotros para llegar a obtener este diploma.
Juan Francisco del Rey se encontraba satisfecho “porque Ha habido mucho participación en todo el territorio peninsular, Portugal e Italia. En el cluster venia el contacto.
Los radioaficionados cuentan con códigos para comunicarse, as no necesitan saber idiomas porque se pueden comunicar con todos el mundo perfectamente.
Explican que sus equipos están siempre a disposición para cualquier tipo de emergencia civil y recuerdan la actuación que tuvieron en la tormenta de 1988 en Alcázar
Comentaba el alcalde de Alcázar de San Juan, Diego Ortega que puestos a elegir con todas las nuevas tecnologías que tenemos hasta el momento, los amantes de la radioaficion se quedan con la radio. Es al final un servicio público que se emplea en caso de emergencias.
Por otra parte el alcalde dijo estar muy agradecido a los radioaficionados de Alcázar por difundir nuestra cultura y el patrimonio histórico con el que cuenta nuestra ciudad dándolo a conocer como El Torreón Juan de Austria referenciado como castillo, hay que seguir manteniendo viva este tipo de afición.
La radioafición es tanto una afición como un servicio en el que los participantes, llamados «radioaficionados o radioescucha», utilizan varios tipos de equipos de radiocomunicaciones para comunicarse con otros radioaficionados para el servicio público, la recreación y la autoformación.
Los radioaficionados gozan (a menudo en todo el mundo) de comunicaciones inalámbricas personales entre sí, y son capaces de apoyar a sus comunidades con comunicaciones de emergencia, en caso de desastres o catástrofes si es necesario, mientras aumentan su conocimiento personal de la teoría de la electrónica y de la radio. Se estima que unos seis millones de personas en todo el mundo participan regularmente de la radioafición.
Tarjeta QSL: La confirmación via postal del contacto realizado. Las comunicaciones entre radioaficionados suelen confirmarse mediante tarjetas postales llamadas «QSL». En ellas se reflejan por escrito los detalles que sirven para confirmar el contacto realizado con la otra estación; el indicativo de llamada, posición geográfica en formato Maidenhead Locator, frecuencia y modo de transmisión, sin olvidarse de la fecha y hora en base al tiempo universal coordinado, servirán como prueba escrita de dicho contacto.










































































