La presidenta regional ha mostrado “el orgullo” que supone esta declaración, en una región como Castilla-La Mancha, que cuenta con dos Ciudades Patrimonio de la Humanidad, como son Toledo y Cuenca, desde 1986 y 1996, respectivamente, y varios enclaves incluidos en el «Arte rupestre del arco mediterráneo de la Península Ibérica», en concreto en las provincias de Albacete, Cuenca y Guadalajara, desde 1998.
En este sentido, ha reiterado el compromiso de su Gobierno “con el rico y extenso patrimonio cultural, natural y medio ambiental de Castilla-La Mancha, con su conservación y difusión, de cara a conseguir que sea un potente atractivo para el conocimiento de nuestra región y su disfrute por todos los turistas que vienen a visitarnos”.
La candidatura de Almadén se ha presentado en esta ocasión de manera conjunta con la ciudad eslovena de Idria. Ambas ciudades comparten el uso tradicional del mercurio como fuente de riqueza natural.







































































