¿Por qué sudo tanto? La sudoración es un proceso biológico natural y fundamental de nuestro organismo. Funciona como el termostato natural de nuestro cuerpo: cuando la temperatura interna se eleva debido al ejercicio, al calor ambiental o al estrés, se activa la producción de sudor que, al evaporarse sobre la piel, hace que el cuerpo se enfríe
Sin embargo, en un porcentaje significativo de la población (estimado entre el 3% y el 5% a nivel mundial), este sistema de enfriamiento se encuentra desregulado y producen mucho más sudor del que realmente se necesita para enfriar el cuerpo. Es lo que médicamente se conoce como hiperhidrosis o hipersudoración.
La hiperhidrosis se divide en dos categorías principales:
- Primaria, es la forma más común. Suele comenzar en la infancia o la adolescencia y se concentra en zonas específicas como las palmas de las manos, las plantas de los pies, las axilas o el rostro.
- Secundaria, generalizada. el exceso de sudoración ocurre en todo el cuerpo o en áreas grandes, y está causado por un problema médico o por el efecto secundario de algún medicamento.
¿Se puede tratar el exceso de sudor?
La respuesta es sí, existe un amplio abanico terapéutico para abordar la hipersudoración
El primer escalón de tratamiento, especialmente para la hiperhidrosis focal, consiste en el uso de antitranspirantes. Estos productos suelen contener altas concentraciones de cloruro de aluminio (entre el 15% y el 20%) y su mecanismo de acción se basa en taponar temporalmente los conductos de las glándulas sudoríparas. Aunque es una opción accesible y de primera línea, el principal inconveniente de estos tratamientos es que su uso excesivo puede irritar la piel y que suelen ser útiles sólo en casos de hiperhidrosis de intensidad leve o moderada.
La iontoforesis es una alternativa no invasiva muy eficaz para manos y pies. Funciona aplicando una corriente eléctrica de bajo voltaje a través de agua del grifo. Inicialmente se debe utilizar 30 minutos al día durante semanas para ir espaciando su uso posteriormente.
La toxina botulínica por otra parte se ha consolidado como uno de los tratamientos más populares y eficientes para la hiperhidrosis axilar y palmar. Sus resultados se perciben a los pocos días y duran entre los 4 y 9 meses, tras lo cual es necesario repetir el procedimiento.
Cuando la hiperhidrosis es generalizada o no responde a métodos locales, se puede recurrir a los medicamentos orales anticolinérgicos.
Finalmente, en los casos más severos y refractarios se puede realizar una cirugía en la que se seccionan o pinzan los ganglios de los ganglios que envían la señal de sudoración a las manos. Su uso se limita a hiperhidrosis palmares intensas. Tiene una eficacia del 90-100% y es un tratamiento definitivo e irreversible.
Sobre la hipersudoración existen muchos mitos
- Sudar en exceso significa que estás expulsando más toxinas. La realidad es que el sudor está compuesto en un 99% por agua y pequeñas cantidades de sales. Los encargados de eliminar de toxinas del cuerpo son los riñones y el hígado. Sudar más solo deshidrata, no desintoxica.
- La hiperhidrosis se produce por una falta de higiene. Es falso, las personas con hiperhidrosis suelen extremar su higiene diaria debido a su situación. El sudor excesivo es un problema médico-neurológico, no un hábito de limpieza.
- Los antitranspirantes causan cáncer o enfermedades graves. Es falso. Numerosos estudios científicos han demostrado que no existe un vínculo real entre el aluminio de los antitranspirantes y enfermedades como el cáncer de mama o el Alzheimer. Los antitranspirantes actúan de manera superficial taponando temporalmente los poros de las glándulas sudoríparas, y se eliminan de forma natural con el lavado y la descamación de la piel.
¿Qué podemos hacer para mejorar los síntomas del exceso de sudor?
Para los casos leves de hipersudoración o como complemento a las terapias médicas, adoptar ciertas rutinas puede mejorar los síntomas.
- Es importante una buena elección del calzado y la ropa Las fibras sintéticas atrapan el calor y la humedad, creando un ambiente ideal para las bacterias. Se recomienda utilizar tejidos naturales y transpirables como el algodón o el lino. En cuanto al calzado, cuidado con el plástico, recomendándose alternar los zapatos diariamente
- Uso correcto del antitranspirante: El desodorante solo enmascara el olor; el antitranspirante frena la producción de líquido. Para que sea realmente efectivo, debe aplicarse por la noche, sobre la piel completamente limpia y seca.
- Cuidemos la alimentación. Las comidas picantes, la cafeína y el alcohol intensifican la sudoración mientras que una dieta rica en agua, frutas y verduras facilita la digestión y ayuda a mantener una transpiración mucho más discreta y neutra.
Recuerde que la hiperhidrosis es un problema muy molesto, pero puede tratarse
Sagrario Pérez de Agreda Galiano
Farmacéutica del Centro de Información del Medicamento
Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ciudad Real








































































