Las fiestas en honor a San Cristóbal, patrón de los conductores y transportistas, han concluido este domingo en Alcázar de San Juan con la tradicional función religiosa celebrada en la ermita del Santo y la posterior procesión de regreso de la imagen hasta la iglesia de San Francisco, poniendo el broche de oro a un intenso fin de semana de celebraciones.
La jornada comenzó a las 10:00 horas con un desayuno de chocolate con churros ofrecido por la Hermandad, antes de la solemne función religiosa, que reunió a más de un centenar de fieles. El acto estuvo presidido por el superior franciscano Luis Pérez y contó con el acompañamiento musical del Coro de San Francisco. Entre los asistentes se encontraban el presidente de la Hermandad, Pedro J. Murat; la alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor; los concejales del equipo de Gobierno Benjamín Gallego y Javier Castellanos; así como representantes del Grupo Popular, hermandades y cofradías de la ciudad.
Tras la eucaristía tuvo lugar la entrega de premios del V Concurso de Maniobras, celebrado el pasado 27 de junio, además de la tradicional subasta de objetos donados al Santo por comercios y empresas de la localidad, uno de los actos más arraigados de estas fiestas.
El presidente de la Hermandad, Pedro J. Murat, realizó un balance muy positivo de la celebración y destacó el crecimiento constante de la participación en todos los actos organizados. En este sentido, señaló que la festividad del pasado viernes, día de San Cristóbal, registró una gran afluencia de público, pese a coincidir con el encuentro de fútbol entre España y Bélgica, aumentando notablemente la asistencia una vez finalizado el partido. Asimismo, subrayó el éxito de la procesión del sábado, en la que participaron 180 vehículos, así como el excelente ambiente vivido durante la verbena celebrada en la ermita hasta bien entrada la madrugada.
Por su parte, la alcaldesa Rosa Melchor felicitó a todos los conductores en la festividad de su patrón y agradeció a la Hermandad el esfuerzo que realiza cada año para mantener viva una de las tradiciones más arraigadas de Alcázar de San Juan. «Es una fiesta que reúne a transportistas y conductores de Alcázar y de toda la comarca y que, gracias al trabajo de la Hermandad, no solo se mantiene, sino que cada año crece en participación», destacó.
La programación concluyó pasadas las dos de la tarde con la procesión de regreso de San Cristóbal desde su ermita hasta la iglesia de San Francisco, acompañado por una caravana de vehículos que volvió a llenar de bocinas y devoción las calles de Alcázar de San Juan, cerrando así una nueva edición de unas fiestas que continúan consolidándose como una de las citas más tradicionales del calendario festivo local.











































































