La piscina climatizada municipal de Campo de Criptana ha dado un importante paso hacia la sostenibilidad energética con la puesta en marcha de una nueva instalación de placas fotovoltaicas de autoconsumo, un proyecto impulsado por el Ayuntamiento en colaboración con Redeia, a través de Red Eléctrica, y que ha contado con una inversión cercana a los 40.000 euros.
La actuación, presentada este jueves por el alcalde criptanense, Santiago Lázaro, y la delegada regional de Red Eléctrica en Redeia, Patricia Crego del Amo, permitirá que esta infraestructura deportiva genere en determinados momentos del día entre el 80% y el 90% de la energía eléctrica que consume.

“La piscina climatizada es una de las instalaciones municipales que más gasto energético supone para el Ayuntamiento y esta actuación era prioritaria dentro de nuestra estrategia de eficiencia energética”, explicó Lázaro durante el acto de presentación.
La nueva instalación fotovoltaica cuenta con una potencia máxima de generación de 67 kilovatios y ya está ofreciendo resultados significativos. Según detalló el alcalde, a media mañana de este jueves el sistema estaba produciendo cerca de 40 kilovatios frente a un consumo total de 57 kilovatios en la instalación, lo que suponía cubrir prácticamente el 70% de la demanda energética en tiempo real.
Un ahorro energético del 37%
El proyecto ya se está traduciendo en una importante reducción del consumo eléctrico municipal. El Ayuntamiento ha registrado durante el pasado mes de abril un ahorro energético del 37% respecto al mismo periodo del año anterior.
Además, el sistema de autoconsumo no solo abastece a la piscina climatizada, sino que también suministra energía a otros dos edificios municipales: el colegio Domingo Miras y la Escuela de Catadores, creando una red compartida de generación y consumo energético.
El alcalde destacó que esta iniciativa se suma a otras actuaciones desarrolladas en los últimos años para mejorar la eficiencia energética del municipio, como la renovación del alumbrado con tecnología LED en instalaciones deportivas, patrimonio histórico y diferentes zonas urbanas de Campo de Criptana.
“El objetivo es seguir reduciendo costes energéticos, disminuir emisiones contaminantes y optimizar los recursos públicos”, señaló Lázaro, quien además avanzó que el próximo proyecto municipal será la instalación de placas solares en la cubierta del pabellón deportivo de la calle Lope de Vega.
Un ahorro de 12.000 euros al año
Por su parte, Patricia Crego del Amo destacó el impacto económico, medioambiental y social de esta actuación, enmarcada dentro de la estrategia de impacto integral de Redeia en municipios donde la compañía cuenta con infraestructuras eléctricas.
Según explicó, la instalación permitirá un ahorro económico estimado de unos 12.000 euros anuales para el Ayuntamiento y evitará la emisión de más de 270 toneladas de CO₂ a la atmósfera a lo largo de su funcionamiento. “Este tipo de iniciativas demuestran que la colaboración entre administraciones y empresas puede generar beneficios directos para la ciudadanía y contribuir a un futuro más sostenible”, afirmó.

Durante el acto, tanto el Ayuntamiento como Redeia agradecieron también el trabajo de la empresa criptanense Neoelec, encargada de ejecutar la instalación fotovoltaica en tiempo récord.
Con este proyecto, Campo de Criptana continúa reforzando su apuesta por las energías renovables y la modernización sostenible de sus infraestructuras municipales.






































































