La Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) ha arrancado este lunes en Alcázar de San Juan con cerca de 450 estudiantes procedentes de la localidad y de municipios de la comarca. Durante tres jornadas, hasta el próximo miércoles, los alumnos se examinarán en los tribunales habilitados en los institutos Juan Bosco y Miguel de Cervantes, en una convocatoria marcada por los nervios habituales de la selectividad y por el refuerzo de los controles para evitar fraudes mediante dispositivos electrónicos.
La jornada inaugural se ha desarrollado con total normalidad y sin incidencias destacables, según ha explicado Héctor Martínez, presidente del tribunal instalado en el IES Juan Bosco y profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). “Hoy comienza la selectividad con los nervios ya tradicionales de la prueba. El primer turno siempre genera bastante tensión, pero conforme avanzan los exámenes los estudiantes se van adaptando”, ha señalado Martínez.
Los alumnos que realizan la PAU en Alcázar de San Juan proceden tanto de centros educativos de la ciudad como de localidades cercanas, entre ellas Campo de Criptana, Herencia y Pedro Muñoz. La convocatoria reúne este año a cerca de 10.000 estudiantes en toda Castilla-La Mancha, una cifra superior a la registrada el pasado curso.
Exámenes orientados a la aplicación práctica de los conocimientos
El calendario de pruebas combina las asignaturas obligatorias en horario de mañana con las materias optativas por la tarde, una distribución que permite adaptarse a la diversidad de itinerarios formativos cursados durante Bachillerato.
Según ha recordado Héctor Martínez, la principal transformación de la PAU llegó el pasado año con la implantación de exámenes de carácter competencial. Este modelo busca evaluar la capacidad del alumnado para aplicar los conocimientos adquiridos a situaciones prácticas, más allá de la simple memorización de contenidos.
Aun así, la preocupación principal de muchos estudiantes sigue siendo alcanzar la nota necesaria para acceder a las titulaciones universitarias con mayor demanda. “Los nervios vienen más por conseguir la calificación que necesitan para entrar en la carrera deseada que por el hecho de aprobar”, ha explicado el responsable del tribunal.
Detectores e inhibidores para evitar fraudes
Una de las novedades más destacadas de esta edición es el refuerzo de las medidas de seguridad frente al uso de dispositivos tecnológicos que puedan facilitar las copias durante los exámenes.
Para ello, la organización ha incorporado detectores de frecuencias, inhibidores y nuevos protocolos de control destinados a garantizar la igualdad de condiciones entre todos los participantes. “Estamos utilizando detectores de frecuencias, inhibidores y hemos modificado algunos procedimientos para garantizar el equilibrio y la justicia durante las pruebas”, ha detallado Martínez.

La vigilancia se ha intensificado ante la aparición en los últimos años de herramientas cada vez más sofisticadas, como relojes inteligentes, auriculares ocultos o bolígrafos con capacidad para almacenar o escanear información.
Las calificaciones provisionales de la PAU estarán disponibles el próximo viernes a través de la plataforma digital de la Universidad de Castilla-La Mancha, donde cada estudiante podrá consultar y descargar su boletín de notas.
Antes del inicio de las pruebas, el presidente del tribunal quiso enviar un mensaje de confianza y tranquilidad a los jóvenes que afrontan estos días decisivos para su futuro académico. “Que confíen en sus capacidades y que, si están pensando en utilizar algún dispositivo electrónico para mejorar la nota, no se la jueguen porque no merece la pena”, concluyó.










































































