La vendimia 2026 ya ha echado a andar en Campo de Criptana. La cooperativa Bodegas Símbolo ha dado este viernes el pistoletazo de salida a la campaña con la recepción del primer remolque de uva chardonnay, una de las variedades más tempranas en alcanzar su punto óptimo de maduración.
A las 7:30 horas de este viernes, 24 de julio, las instalaciones de la cooperativa criptanense abrían sus puertas para recibir los primeros kilos de una campaña que comienza con buenas expectativas tanto en calidad como en producción.
La presidenta del Consejo Rector de Bodegas Símbolo, María José Pérez, ha destacado que el primer remolque ha registrado una graduación de 14,5 grados, un dato que considera «muy bueno» y que confirma el excelente estado sanitario y de maduración de la uva en este inicio de vendimia.

Desde Bodegas Símbolo estiman recoger alrededor de 700.000 kilos de uva chardonnay durante esta campaña. Se trata de una de las variedades blancas más precoces, por lo que su entrada en bodega marca tradicionalmente el inicio de la actividad vendimiadora antes de que comiencen a generalizarse las labores de recolección del resto de variedades.
Las elevadas temperaturas registradas durante las últimas semanas han favorecido un adelanto en la maduración de las variedades más tempranas, una circunstancia que ya se ha repetido en las últimas campañas y que ha provocado que la vendimia vuelva a comenzar en el mes de julio. No obstante, el desarrollo de la campaña dependerá ahora de la evolución meteorológica de las próximas semanas, un factor determinante para mantener la calidad de la uva que aún permanece en el viñedo.
Bodegas Símbolo abre una nueva campaña con buenas expectativas
Con la entrada del primer remolque de chardonnay, Bodegas Símbolo inaugura oficialmente la campaña de vendimia 2026. Si las condiciones meteorológicas acompañan durante las próximas semanas, la cooperativa afronta una recolección que se desarrollará de forma escalonada con la incorporación progresiva de las distintas variedades cultivadas por sus socios.
El primer día de recepción deja además un dato especialmente positivo: una uva con una graduación elevada y un buen estado de maduración, indicadores que invitan al optimismo sobre la calidad de los vinos que se elaborarán en esta nueva cosecha.









































































