Cooperativas Agroalimentarias de Castilla-La Mancha y Globalcaja han unido fuerzas para poner en marcha un nuevo Programa Internacional Vitivinícola que busca reforzar la profesionalización, la competitividad y la capacidad de internacionalización de las cooperativas y bodegas de la región. La iniciativa, integrada en la Escuela de Negocios de Cooperativas Agroalimentarias de Castilla-La Mancha, comenzará el próximo 22 de octubre y finalizará el 17 de diciembre.
El programa nace con la intención de ofrecer una formación especializada ante los cambios que está experimentando el mercado vitivinícola y estará compuesto por 10 sesiones y 60 horas de formación, además de un viaje técnico de dos días a la Ribera del Duero.
El director de Cooperativas Agroalimentarias de Castilla-La Mancha, Juan Miguel del Real, ha destacado que la iniciativa supone un paso más en el trabajo desarrollado por la Escuela de Negocios desde su creación en 2024. Después de un primer programa de alta formación dirigido a directivos de cooperativas en 2025, la nueva edición pone el foco en uno de los sectores estratégicos de la economía regional. “Queríamos focalizar más este programa de formación hacia un sector que es estratégico de Castilla-La Mancha y también a nivel nacional, que es el sector vitivinícola”, ha señalado Del Real.
El responsable de Cooperativas Agroalimentarias ha explicado que la formación pretende proporcionar herramientas para afrontar un escenario marcado por la incertidumbre, los cambios en los mercados y las nuevas tecnologías. Digitalización, innovación e inteligencia artificial forman parte de un proceso de transformación que, a su juicio, obliga a las cooperativas a reforzar sus capacidades.

Una formación especializada para afrontar los retos del mercado
El Programa Internacional Vitivinícola combinará contenidos relacionados directamente con el mundo del vino y materias vinculadas a la gestión empresarial y la internacionalización.
Las sesiones de mañana estarán centradas en la cultura del vino, abordando la realidad vitivinícola regional, nacional, europea e internacional. También habrá entrenamiento sensorial mediante catas de vinos procedentes de diferentes zonas productoras del mundo.
Durante las tardes, el programa se adentrará en cuestiones estratégicas como la negociación internacional, el marketing, la comunicación, las tendencias de consumo, la geopolítica y la inteligencia artificial aplicada al sector vitivinícola.
“Queremos que los alumnos, cuando terminen este programa de formación, tengan una cultura general muy completa y sean capaces de conocer las tendencias, las formas de elaboración y los tipos de vino que hay en todo el mundo”, ha explicado Del Real.
La formación está dirigida especialmente a tres perfiles dentro de las cooperativas y bodegas: órganos de gobierno y equipos directivos, responsables de comercialización y exportación y profesionales vinculados a la producción y la enología.
El programa incluirá además un viaje técnico a la Ribera del Duero, donde los participantes podrán conocer de primera mano proyectos vitivinícolas y cooperativos, intercambiar experiencias y analizar diferentes modelos de producción y comercialización.
Inscripción abierta y plazas limitadas
El Programa Internacional Vitivinícola está diseñado para un grupo de entre 25 y 30 participantes, con el objetivo de favorecer una formación personalizada y el intercambio de experiencias entre profesionales.
El plazo de inscripción ya está abierto a través de las páginas web de Cooperativas Agroalimentarias de Castilla-La Mancha y Globalcaja. El coste del programa, una vez aplicadas las bonificaciones de las entidades promotoras, asciende a 1.800 euros.
En el caso de las cooperativas, este importe puede imputarse al Fondo de Educación y Promoción, lo que facilita su participación en el programa.
Globalcaja destaca el papel de la formación
El director de Banca Rural de Globalcaja, Alberto Marcilla, ha subrayado que el programa es fruto del contacto directo con las necesidades del sector. “Este programa no nace de un despacho. Nace de una escucha activa con el propio sector”, ha afirmado Marcilla, quien ha explicado que tanto Globalcaja como Cooperativas Agroalimentarias mantienen una relación cercana con las cooperativas para conocer sus necesidades y plantear respuestas concretas.
Marcilla ha puesto en valor el peso del sector agroalimentario en Castilla-La Mancha y el papel que desempeñan las cooperativas no solo en la transformación y comercialización de productos, sino también en la generación de actividad económica y la vertebración del territorio.
En este contexto, ha incidido especialmente en la necesidad de avanzar en la internacionalización del sector vitivinícola. “La internacionalización va mucho más allá de vender fuera”, ha asegurado.
A su juicio, el reto pasa por conseguir que la presencia internacional se traduzca también en una mayor generación de valor para las cooperativas, los agricultores y el territorio. “Al final, lo que tenemos que ser capaces es de retornar la mayor parte del valor a las cooperativas, al territorio y a los agricultores”, ha señalado.
Para Marcilla, la formación constituye además una herramienta para afrontar un escenario cada vez más cambiante. “La formación es la mejor herramienta para combatir la incertidumbre. No la elimina, pero sí te ayuda a saber qué está pasando y por qué están pasando las cosas”, ha apuntado.
El descenso del consumo, uno de los grandes retos
La situación del consumo de vino también ha ocupado un espacio destacado durante la presentación. Del Real ha advertido de que el descenso del consumo per cápita es una tendencia que afecta a numerosos países y que supone un desafío especialmente relevante para las regiones productoras.
En el caso de Castilla-La Mancha, ha señalado que los datos de consumo son especialmente bajos, en un contexto en el que los hábitos de las nuevas generaciones están cambiando.
Del Real considera que el sector debe adaptarse a esta nueva realidad mediante la innovación y el desarrollo de productos capaces de responder a los nuevos perfiles de consumidores. “Tenemos que dar respuesta a estos nuevos hábitos de consumo con medidas de menos graduación, con formatos diferentes o con cócteles de vino”, ha indicado.
El director de Cooperativas Agroalimentarias ha defendido así la necesidad de que las bodegas continúen evolucionando para competir en un mercado internacional en el que también están apareciendo nuevas formas de consumir y entender el vino.








































































