El espíritu motero volvió a hacerse sentir este domingo 13 de septiembre en Alcázar de San Juan con motivo del XI Aniversario de Iberian Motards Bikers Club, una celebración que congregó en el Rolling Rock American Bar a alrededor de 300 personas y más de 170 motocicletas en una jornada marcada por la convivencia, la música en directo y el ambiente de hermandad.
Desde primeras horas de la mañana comenzaron a llegar aficionados procedentes de Villacañas, Campo de Criptana, Tomelloso, San Clemente, Puertollano, Ciudad Real, Madridejos, Consuegra y Madrid, entre otros lugares, además de representantes de diferentes clubes y grupos moteros y numerosos participantes a título particular. En total, estuvieron representados alrededor de 20 clubes y colectivos, convirtiendo nuevamente a Alcázar de San Juan en punto de encuentro para los amantes de las dos ruedas.
La celebración comenzó a las 11:00 horas y se prolongó durante unas siete horas, combinando gastronomía, música y diferentes actividades. La organización preparó una propuesta que incluía comida y bebida, un recuerdo conmemorativo y el acceso a las actuaciones y actividades previstas durante el encuentro.
La música tuvo un protagonismo especial. Elias DooWop DJ fue el encargado de ambientar buena parte de la jornada con su selección musical, antes de dar paso a la actuación en directo de la banda alcazareña Nómadas. Su propuesta de rock enérgico y cercano consiguió involucrar a un público completamente entregado, que respondió al concierto pidiendo nuevos temas y bises al término de la actuación.
A lo largo del encuentro se desarrolló también un sorteo de regalos, con diferentes obsequios aportados por Fibritel, Motor 100, Decoman, Ballestas Castillo, Fysol Inmobiliaria, Hotel Hidalgo Quijada, Iguana Custom, Mármoles Pacheco y Talleres Hermanos Sánchez, contribuyendo a mantener el ambiente festivo durante toda la jornada.
Once años de carretera, amistad y pasión por las motos
El aniversario tuvo un significado especial para Iberian Motards Bikers Club, nacido en 2015 y que durante estos once años ha construido su trayectoria alrededor de la pasión por las motocicletas, las rutas y, especialmente, la convivencia y la amistad entre aficionados, independientemente del club al que pertenezcan o del tipo de moto que conduzcan.
La cita sirvió para reencontrarse con muchos de los amigos y colectivos que han acompañado a Iberian Motards durante estos años, pero también para establecer nuevos vínculos dentro de una comunidad que continúa creciendo.
«Ha sido un día inolvidable con muchos amigos llegados de todos los rincones de la región y algunos de más allá, donde ha prevalecido la camaradería y el buen ambiente motero», destacó Pedro, presidente de Iberian Motards Bikers Club.
Desde el club se considera precisamente ese acercamiento entre diferentes colectivos y el buen entendimiento entre aficionados como uno de los principales valores de encuentros como el celebrado en Alcázar, más allá de la propia conmemoración del aniversario.
Un encuentro abierto a todo el mundo motero
Uno de los objetivos de Iberian Motards es mantener el carácter abierto de sus celebraciones. La presencia de alrededor de 20 clubes y grupos diferentes, junto a numerosos aficionados independientes, volvió a demostrar que la afición a las motocicletas puede servir como punto de encuentro por encima de siglas, marcas o estilos.
Algunos participantes recorrieron numerosos kilómetros para sumarse a la celebración, con presencia de moteros llegados desde Puertollano y Madrid, entre otros puntos alejados de Alcázar de San Juan.
La jornada dejó también momentos especialmente emotivos, como el reconocimiento a Javier, tesorero del club, por sus cinco años como miembro de pleno derecho de Iberian Motards, además de las imágenes de un público volcado durante el concierto de Nómadas.
Un aniversario que mira al futuro
Después de once años de trayectoria, Iberian Motards afronta una nueva etapa con el propósito de continuar creciendo y, al mismo tiempo, mantener intacta la filosofía con la que nació el club: disfrutar de las motos, compartir carretera y crear vínculos de amistad entre personas unidas por una misma pasión.
La organización ha agradecido especialmente la participación de los moteros y aficionados que hicieron posible la celebración, así como la colaboración del Rolling Rock American Bar, escenario del encuentro, las empresas colaboradoras, los clubes asistentes y los trabajadores del establecimiento que participaron en el desarrollo de la jornada.
Once años después de comenzar su andadura, Iberian Motards continúa sumando kilómetros y amigos, manteniendo vivo el espíritu que ha acompañado al club desde sus orígenes: rodar juntos, disfrutar de la carretera y hacer de la afición a las dos ruedas un espacio de encuentro y convivencia.









































































