En la tarde de ayer, la Parroquia de Quintanar de la Orden vivió una jornada cargada de emoción y gratitud en la misa de despedida y acción de gracias en honor al vicario parroquial, D. David Miguel Gómez, quien ha desempeñado durante cuatro años su ministerio sacerdotal en la localidad dejando una profunda huella entre los vecinos.
La eucaristía, presidida por el propio D. David, contó con la participación del párroco de Quintanar, los Padres Franciscanos y varios compañeros sacerdotes que quisieron acompañarle en un momento tan especial. La iglesia presentaba un lleno absoluto, reuniendo a numerosos vecinos de la localidad y también a fieles llegados desde municipios cercanos para arropar al vicario en su despedida. Entre los asistentes se encontraba el Alcalde D. Pablo Nieto Toldos, acompañado por varios concejales de la Corporación Municipal.
Durante la eucaristía, el grupo Hakuna Quintanar, que con sus voces y su música logró conmover a todos los presentes.
Durante su homilía, D. David se dirigió emocionado a los asistentes, muchos de los cuales no pudieron contener las lágrimas. En primer lugar, quiso agradecer el acompañamiento de sacerdotes, Padres Franciscanos, Hermanas de los Desamparados y seminaristas que le acompañaban.
El vicario recordó la figura de San Juan Bautista y San José, estableciendo un paralelismo entre sus vidas y su salida de la parroquia. También evocó sus comienzos sacerdotales, su primera misa en la localidad y el camino recorrido desde entonces. Con humildad, pidió perdón a quienes en algún momento se hayan sentido ofendidos por él y aseguró igualmente haber perdonado a quienes le pusieron dificultades en su labor pastoral.
D. David tuvo palabras de agradecimiento hacia Dios por haberle traído hasta Quintanar, así como para Marcos, el seminarista; los jóvenes de Hakuna Quintanar, que han sido un regalo para él, especialmente Jesús Sánchez, responsable del grupo y a Manu y Jorge por apoyarle en momentos duros de su inicio; a las familias de la parroquia, Ayuntamiento, institutos y a Mª José porque desde el primer momento le abrió su casa y su familia. También agradeció a su familia y amigos sacerdotes el apoyo ofrecido.
Antes de finalizar la celebración, Jesús Sánchez le dedicó unas emotivas palabras destacando su entrega a la parroquia, su trabajo por mejorar las instalaciones y su capacidad para acercar a muchos jóvenes a la vida parroquial. Finalmente, recibió una obra de la artista Camelia Procupas como recuerdo de su paso por Quintanar.
Desde el Ayuntamiento de Quintanar, le desearon mucha suerte en esta nueva etapa y agradecieron su dedicación y entrega durante estos años.










































































