La alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor, mantiene abierta la incógnita sobre su futuro político de cara a 2027, asegurando que su futuro político todavía está por escribir. En una entrevista con motivo de las Ferias y Fiestas de 2026, hace balance de sus años al frente del Ayuntamiento, defiende la transformación de la ciudad y repasa los principales proyectos que pretende culminar antes del final de la legislatura: Escuela de Hostelería, ampliación del Museo Municipal, la Avenida del Deporte, el Convento de Santa Clara y el Cine Crisfel, entre otros.

Pregunta. Este domingo se presentaba oficialmente el programa de Feria. ¿Qué criterios se tienen en cuenta a la hora de organizar y planificar una programación tan extensa?
Rosa Melchor. El criterio principal es intentar, aunque no digo que siempre lo consigamos, llegar a todos los públicos. La idea no es que haya uno, dos o ningún concierto que me guste a mí o a algún miembro del equipo de Gobierno, sino todo lo contrario: que exista una oferta tan diversa que podamos llegar a todo el mundo.
Este año los conciertos de Feria tienen una variedad enorme. No tiene nada que ver Malú con Víctor Manuel, ni Víctor Manuel con JC Reyes, ni JC Reyes con Mago de Oz. Ese es el objetivo fundamental.
Y lo mismo ocurre con el resto de actividades. La idea fundamental es que todo el mundo encuentre un espacio en la Feria, que todo el mundo tenga su Feria.
Quienes disfrutan de los conciertos tienen conciertos; quienes disfrutan de las degustaciones gastronómicas tienen las degustaciones. Estas tienen, en mi opinión, dos virtudes. La primera es la posibilidad de juntarse, porque para hacer una degustación gastronómica las cuadrillas tienen que reunirse, ir a comprar, preparar los platos… Toda esa parte previa es muy divertida. La segunda es que pone nuestra gastronomía en el siglo XXI. Hay cuadrillas muy experimentadas que lo hacen todo muy bien y muchas cuadrillas jóvenes que están aprendiendo. Quieren venir, participar y conocer nuestros platos tradicionales. Eso garantiza el relevo para siempre.
Intentamos también que todas las mañanas, e incluso alguna noche, haya actividades y conciertos para menores. Hay programación infantil, deporte y muchas disciplinas deportivas.
Además, hemos ido adaptando la Feria para convertirla en una feria completamente inclusiva: contamos con un espacio sin ruidos, una feria sostenible y sin plásticos, una feria igualitaria con un Punto Violeta y una feria diversa, con un espacio de atención ante posibles agresiones homófobas contra el colectivo LGTBI.
P.- Para alguien que viene de fuera y nunca ha estado en Alcázar de San Juan, ¿qué actos le recomendaría durante la Feria?
R.M.- Yo no me perdería bajo ningún concepto las degustaciones gastronómicas, tanto las de la mañana como las de la noche, por todo lo que he comentado. Y, desde luego, me daría el capricho y el lujo de acudir a la Noche de las Gachas, el 7 de septiembre, que ya se ha convertido en un clásico. Además de poder probarlas, está la sensación de ver a miles y miles de personas en un mismo espacio compartiendo la elaboración de las gachas. A mí eso me parece identidad manchega pura.
Y, por supuesto, no me perdería la pólvora. Este año volvemos a superarnos a nosotros mismos y batimos nuestro propio récord, con 313 kilos de pólvora durante 15 minutos. Va a ser una maravilla de espectáculo pirotécnico que recomiendo a todo el mundo.
Después, dependiendo de los gustos de cada persona, la orientaría hacia los toros, la procesión o alguno de los cuatro grandes conciertos. Pero las degustaciones y la pólvora no me las perdería.
Balance de gestión: “Alcázar ha cambiado, se ha transformado y ha avanzado”
P.- En el hipotético caso de que esta fuera su última Feria como alcaldesa, ¿qué balance hace de estos cuatro años y, en general, de su gestión durante este periodo?
R.M.- Los años preelectorales tienen siempre ese hándicap. Una de las cosas que me parece imprescindible señalar es que yo no trabajo de manera distinta en el año preelectoral. Sigo trabajando en la misma línea y, por supuesto, a la hora de organizar la Feria ocurre lo mismo. Las circunstancias han ido haciendo que cada año haya unas cuestiones diferentes. El año pasado fue la Feria de Dani Fernández y este año tenemos estos cuatro grandes conciertos, que espero que salgan magníficamente.
Además, este año los conciertos los organiza un promotor a riesgo y ventura. Nosotros participamos, pero es un empresario quien ha tomado esta iniciativa. Espero que le salga bien para que quiera volver, él u otros promotores de ese nivel.
Durante estos cuatro años, podría hablar incluso de los últimos 12, Alcázar ha cambiado, se ha transformado, ha avanzado, ha crecido y ha progresado. No es una cuestión política ni una cuestión de pasión de madre: es una realidad. Lo acreditan los números, los datos y también la manera en la que se vive en Alcázar.
Ahora mismo, yo diría que Alcázar está en uno de sus mejores momentos. Tiene una enorme cantidad de oportunidades laborales y esa es una de las primeras cuestiones que hace que mucha gente venga a vivir aquí.
La prueba evidente es que somos más de 33.000 habitantes. Nunca, en toda la historia de Alcázar, habíamos superado esa cifra. Es el momento en el que más alcazareños y alcazareñas residimos en Alcázar.
También tenemos unas cifras de paro que casi podrían calificarse de simbólicas. Para mí sigue siendo una preocupación y una ocupación, pero nunca hemos tenido unos niveles de desempleo tan bajos.
Otra cuestión fundamental es lo bien que se vive en Alcázar. Hay muchos servicios públicos de calidad y es una ciudad segura y tranquila. Tenemos servicios sanitarios, sociales, educativos y deportivos, además de una oferta privada muy amplia.
Alcázar de San Juan es una ciudad segura. Hemos aparecido en varias ocasiones y en varios años en el ranking del Ministerio del Interior como una de las ciudades más seguras de España.
Creo que esos factores han hecho de Alcázar un lugar mejor de lo que era hace 12 años. Y considero que eso es una obligación. Los políticos tenemos la obligación de llegar a los lugares para transformarlos y mejorarlos.
Obviamente, no ha estado exento de errores. Me habré equivocado muchas veces, como cualquier ser humano, pero detrás de todas las decisiones siempre ha habido muchísima reflexión, muchísimo trabajo y muchísimo compromiso con Alcázar para que la ciudad viviese mejor y los alcazareños tuvieran una mayor calidad de vida.
Puede parecer cursi, pero creo que también es una realidad: los políticos debemos ser hacedores de felicidad colectiva. La felicidad individual ya tenemos que buscarla cada uno.
“Lo mejor que haces es que gobiernas para todo el mundo”
P.- ¿Ha notado el cariño y la empatía de sus vecinos durante estos años? ¿Se ha sentido arropada por la ciudadanía?
R.M.- El hecho de haberme presentado hasta ahora en tres ocasiones y haber ganado las tres reelecciones creo que es la prueba más evidente. Pero yo siempre voy a los pequeños detalles, que me importan muchísimo. No sé si como mujer o por lo que sea, pero considero que los pequeños detalles son las cosas grandes.
He sentido durante el primer día y durante todos estos años mucho cariño y, fundamentalmente, mucho respeto.
Te voy a contar probablemente el piropo políticamente más bonito que me han dicho durante estos 12 años. Un ciudadano, un vecino que es militante del Partido Popular y que incluso tuvo responsabilidades en el partido hace unos años, me encontró por la calle y me dijo: “Alcaldesa, ¿sabes qué es lo mejor que haces?”.
Yo no sabía qué me iba a decir. Le contesté que no lo sabía y me respondió: “Lo mejor que haces es que gobiernas para todo el mundo”.
Eso es lo que yo he intentado hacer. Y creo que ha tenido respuestas positivas, además de las urnas, con el respeto y el cariño que me ha demostrado todo el mundo durante todo este tiempo y que me sigue demostrando.
P.- Quedan muchos proyectos hasta el final de la legislatura. ¿Cuáles son los principales?
R.M.- Son muchos. Ahora mismo estamos en un momento en el que, como en las casas, como tenemos dinero, nos hemos venido arriba y hemos empezado varias obras a la vez.
Tenemos terminada la obra civil de la Escuela de Hostelería. Ahora estamos equipándola. La licitación ha salido este mes de agosto, por lo que a lo largo de lo que queda de año se equipará y, una vez finalizado el equipamiento, podremos abrirla.
También estamos terminando las obras de ampliación del Museo Municipal. Mi deseo y mi voluntad es que podamos volver a abrirlo a lo largo de lo que queda de año y ponerlo de nuevo a disposición del público.
Además, tenemos tres grandes obras en marcha. Una es la Avenida del Deporte, a la que le quedan unos meses.
También hemos comenzado la tercera fase del Convento de Santa Clara, con el objetivo de ponerlo en 2027 a disposición de la Red de Hospederías de Castilla-La Mancha.
Y estamos con el Cine Crisfel, una de las cosas que he hecho con más ilusión y que más problemas y dolores de cabeza me está generando. Pero seguimos con la misma ilusión.
La última cuestión, que además de ralentizar la obra incrementó el presupuesto, fue la cubierta. Cuando la dirección de obra nos dijo que la cubierta corría un enorme riesgo y que, si se tirase o se moviese, la fachada podía venirse abajo, lo tuve claro: aunque fuese carísimo, la seguridad era lo primero.
Ahora ya todo el mundo puede verlo. Hay unas vigas enormes y mi deseo es que, tal y como va a quedar el Crisfel, dure como mínimo otros 100 años. Que el alcalde o alcaldesa que esté dentro de 100 años no tenga que volver a hacer absolutamente nada y que podamos disfrutarlo como espacio escénico en los primeros meses de 2027 con todas las garantías de seguridad posibles.
P.- ¿Se ve con fuerza y ganas para diseñar una Feria en 2027?
R.M.- Bueno, pues vamos a verlo. Te contestaré con una película. No sé si has visto El laberinto del fauno. Hay un momento en la película en el que la niña tiene un libro y todas las páginas que están después de la de hoy están siempre en blanco. Todas esas páginas en blanco se pueden escribir de muchas maneras. De momento, están todas las páginas en blanco.
P.- Para terminar, ¿qué mensaje trasladaría a los vecinos ante estas Ferias y Fiestas?
R.M.- Espero que las disfruten muchísimo. A mí me parece que las ferias, no solo las de Alcázar sino en general, son un lugar que yo siempre he asociado a magníficos recuerdos de mi infancia, de mi juventud y de todas las etapas de la vida. Para mí, la Feria siempre ha sido un momento alegre y feliz.
Es una fiesta en la que te reencuentras con amigos que a lo mejor ya no viven en Alcázar y llevas muchos meses sin ver. Esta es una oportunidad para quedar a cenar o tomar una cerveza. Y también está la familia, porque para muchas familias esta es la fecha en la que regresan a Alcázar de San Juan.
Y, además, por las fechas en las que se celebran, para nosotros la Feria marca el principio del año. Los años en Alcázar no empiezan el 1 de enero. Los años en Alcázar empiezan el 9 de septiembre.
Por lo tanto, les deseo muchísima felicidad. Deseo que las disfruten enormemente y que las Ferias de 2026 se conviertan en un recuerdo para dentro de 10, 20 y 30 años.








































































