La pérdida de hueso tras la extracción de un diente ya no supone, en la mayoría de los casos, un impedimento para colocar implantes dentales. El doctor Carlos Gavira, de la Clínica Dental Dr. Carlos Gavira & Colaboradores de Campo de Criptana, explica los avances que permiten recuperar el hueso perdido y ofrecer soluciones incluso a pacientes con casos complejos.

P.- Carlos, ¿por qué se pierde hueso después de perder un diente?
R.- Tras perder una pieza dental, el hueso de alrededor se ve comprometido. Es un proceso fisiológico, ya que hay una parte de ese hueso que se está vascularizando, que depende directamente de la supervivencia de esa pieza. Por lo tanto, muchas veces al quitar ese diente, se produce una reabsorción que algunos pacientes supone un compromiso para reponer la pieza con un implante.
P.- Me han dicho que no tengo hueso, ¿significa que no puedo llevar implantes?
R.- Gracias a los avances científicos, hoy en día, a pesar de no tener hueso suficiente, podemos utilizar distintos procedimientos para recuperar ese hueso perdido. Poder regenerarlo y poder colocar implantes con total garantía de que van a funcionar a largo plazo.
P.- ¿Qué opciones existen actualmente para pacientes con pérdida de hueso?
R.- Depende de la cantidad de hueso que falte y de la zona donde se encuentre ese déficit. Cuando la pérdida está muy localizada, suele ser posible realizar un procedimiento de regeneración ósea antes de colocar el implante. Lo más habitual es que el hueso haya perdido anchura. En estos casos se realiza una “regeneración ósea horizontal”, una técnica muy predecible que, en manos experimentadas, ofrece excelentes resultados.
Sin embargo, existen situaciones más complejas en las que la pérdida de hueso afecta no solo a la anchura, sino también a la altura. En estos casos es necesario recurrir a una “regeneración ósea vertical”, un procedimiento más avanzado que puede llevarse a cabo mediante diferentes técnicas y materiales.
Actualmente es posible utilizar hueso del propio paciente, sustitutos óseos biocompatibles, membranas de regeneración e incluso membranas personalizadas, diseñadas digitalmente y fabricadas a medida mediante tecnología de precisión. Estos avances han permitido tratar con éxito casos que hace años se consideraban muy difíciles.
En las situaciones más extremas, cuando la pérdida de hueso es muy severa y las técnicas de regeneración no son suficientes, también existen alternativas como los implantes cigomáticos o los implantes subperiósticos, que permiten rehabilitar a pacientes que, en el pasado, no habrían sido candidatos a un tratamiento con implantes dentales.
P.- ¿Qué ventajas aporta la planificación digital en estos tratamientos?
R.- La planificación digital es un paso fundamental en este tipo de tratamientos. Gracias a la digitalización del paciente, podemos estudiar el caso en el ordenador antes de poner anestesia o de trabajar con el bisturí.
Esta planificación permite conocer con exactitud el volumen y la calidad del hueso, calcular el déficit óseo existente y determinar con precisión la cantidad de regeneración que será necesaria. De esta forma, el tratamiento se prepara al detalle, anticipando posibles dificultades y reduciendo al mínimo la improvisación durante la cirugía.

P.- ¿Qué consejo le daría a una persona que ya le han dicho que no tiene hueso suficiente y le han dicho que no puede llevar implantes?
R.- Sin duda, buscar una segunda opinión. Si te han dicho que no puedes llevar implantes, no significa necesariamente que no exista una solución. La implantología ha evolucionado enormemente en los últimos años y hoy contamos con un amplio abanico de técnicas que permiten rehabilitar casos que antes se consideraban inviables.
Las opciones van desde la colocación de implantes convencionales acompañados de procedimientos de regeneración ósea hasta alternativas específicas para los casos más complejos, como los implantes cigomáticos o los implantes subperiósticos.
Por eso, antes de renunciar a recuperar la función y la estética de la sonrisa, merece la pena consultar con un profesional especializado que pueda valorar todas las posibilidades de tratamiento disponibles en la actualidad.






































































