Así respondía la concejal de Asuntos Sociales y de Igualdad a las preguntas de los medios sobre el caso de Álvaro, que padece un trastorno de espectro autista (TEA) y, según decía su madre, Ana María Ramos, la justificación que se le había dado es que «unos jóvenes demandan más atención que otros».
La concejal dijo que entendía perfectamente a Ana María, como madre y que no le sorprendía sus declaraciones. Insistió que, como ya le dijo personalmente, «te pido un poco de paciencia porque, desde el Ayuntamiento, estamos buscando la solución». Una solución que pasa por obtener los recursos materiales y humanos necesarios para atender «con calidad» la «especial» situación de Álvaro. «Necesitamos recursos que, en este momento, el Ayuntamiento no tiene y no podemos ofrecer lo que él demanda pero, con la mejor voluntad, igual que haría con cualquier otro caso de un usuario de estas carecterísticas, estamos intentando buscar soluciones».








































































