Mª José Fernández, «sin ánimo de hacer sangre», ha sido muy clara en cuanto a los motivos de su dimisión como concejal del PP en el Ayuntamiento de Alcázar de San Juan. No se esperaba menos de alguien que, como ella, siempre ha sido muy sincera en sus declaraciones a los medios. Se va porque «el proyecto de gobierno que hay no es el que yo pensaba que íbamos a hacer». Ni motivos personales, ni familiares, ni siquiera porque «no pueda con la presión política», como dijo en su momento el portavoz del gobierno municipal Ángel Puente; «puedo con esta concejalía y con siete más que me echen» -decía la ya ex-edil de comercio y turismo. Lo que ha movido a Fernández a solicitar la renuncia de su concejalía ha sido su «conciencia» y así lo afirmaba, «me voy en conciencia».
Fernández cree en el trabajo en equipo por Alcázar de San Juan, conjuntamente gobierno y oposición. «Cuando se trabaja para el pueblo los éxitos son de todos, no de uno». Rechaza la política que se basa en tirarse los trastos a la cabeza, «no soporto esos plenos tan duros en los que se dedican a insultarse unos y otros. Eso no beneficia nada al pueblo, ese no debería ser el debate político en un municipio. Deberíamos sentarnos todos juntos a dialogar y trabajar por el bien del pueblo. Eso es lo que se debería haber hecho desde el principio, porque hay concejales muy buenos y dispuestos a trabajar por Alcázar en los dos bandos, pero hay mucho individualismo, tanto en el PP como en el PSOE». Mª José «se ha atrevido a decir lo que piensan la mayoría de ciudadanos», «porque ahora seré una ciudadana más, como siempre he sido. La política es temporal».
La concejal del «ala menos radical del PP», descripción con la que se muestra totalmente identificada, «nunca me han gustado los extremos», explicaba que, aparte de este principal motivo, «se me ponen las cosas muy difíciles para trabajar». Las dificultades: la reducción en 300.000 euros en la partida presupuestaria de 2014 para turismo y comercio, destinando en torno a 169.000 euros para este área para el próximo año; y que hayan despedido a «la única persona que trabajaba codo con codo conmigo en una concejalía muy íntima y familiar. Al prescindir de la técnico de turismo me han dejado huérfana y soy de las que piensan que un arquitecto no puede hacer el trabajo de un médico, o un abogado el de un asistente social».
Mª José se despidió diciendo «me voy como vine y con la conciencia tranquila porque mi trabajo, con mis errores como todo ser humano, lo he realizado siempre intentando hacer lo mejor para mi pueblo. Algo que he visto recompensado con creces con el cariño que me muestra la gente en la calle. Esa es la mejor prueba de haberlo hecho bien y la que más me importa».
Por último quiso tener una mención a dos de sus compañeros en el partido y en el equipo de gobierno, «mis hermanos», refiriéndose al concejal de deportes, Manuel de La Guía y la concejal de educación, Laura Alaminos. También se acordó de todos los colectivos con los que «he trabajado muy a gusto», desde Asecem, hosteleros, el Grupo Almida, Alcazaba y los trabajadores municipales. Y resumió su ideario político con los consejos que recibió de tres personas: el fallecido Guillermo Bautista, «que me enseñó que las personas están antes que los partidos», el ex-presidente provincial del PP, Chema Rodríguez, «que me transmitió el valor de la humildad y el trabajo» y el que fuera compañero en el equipo de gobierno antes de dimitir, Enrique Ramos, «que me enseñó a mantener la calma y a tener paciencia».
¿VOLVERÍA A LA POLÍTICA?
«Tal y como están las cosas ahora mismo no. Tal vez con listas abiertas y menos disciplina de partido». Una frase que lo resume todo. «Hay que ser muy valiente para abstenerse o votar en contra de lo que manda un partido, sea del signo que sea. Aunque esa es la democracia real, que cada concejal pueda votar en conciencia lo que piensa».








































































