García desmintió también que la empresa se haya puesto en contacto con ellos, como así hizo saber en un comunicado de prensa en el que aseguraba que había invitado a “vecinos y partidos políticos” a comprobar el funcionamiento del proceso de reciclado. “No se nos ha invitado pero, aunque fuera así, esto nos daría igual porque no somos ingenieros y si nos enseñan el funcionamiento de una máquina no podemos determinar si esta funciona correctamente, si contamina o no. Lo que verdaderamente nos preocupa es que la puesta en marcha de esta planta no perjudique a la salud de los vecinos, ni afecte al medio ambiente”.
En este sentido, el coordinador local de IU aseguró que “lo único que nos puede ofrecer garantías son los informes medio ambientales, de riesgos, la tipología del proyecto, etc.”. Este es el motivo por el que solicitarán información al respecto a la empresa encargada de la planta, “para comprobar si cumplen todos los requisitos necesarios”. García insistió en que IU “no tiene ningún problema” con que se instale en Alcázar una empresa de estas características pero no entienden el “empecinamiento” con su ubicación y los posibles riesgos que ésta puede entrañar para la población y para el complejo lagunar. Por eso aseguró que “si todo está en regla no habrá problemas pero, si no es así, haremos lo posible por paralizar el proyecto y que se cambie su ubicación, porque la salud y el medio ambiente son lo más importante”.
García aseguró que él mismo ha podido comprobar el olor a goma quemada que han denunciado algunos vecinos y dijo que “no es suficiente con que se resuelvan las quejas diciendo que el humo que salía de la planta era vapor de agua. Que lo demuestren con los informes”.










































































