“Queremos ver todo el expediente ya que, en la colocación de la primera piedra de la planta, desde la empresa dijeron que el proceso de reciclado iba a realizarse en circuito cerrado y no habría combustión”. Una afirmación que se contradice con el incidente que alarmó a algunos vecinos de la localidad que residen próximos a estas instalaciones, tras presenciar una gran columna de humo procedente de la planta y un olor a goma quemada. Incidente que tanto el alcalde de Alcázar, Diego Ortega, como la propia empresa, justificaron diciendo que se trataba de unas “pruebas” y que el humo era “vapor de agua”.
Bremard apuntó que “no era vapor de agua” ya que se trataba de un “humo negro” e insistió que “aunque se trate de unas pruebas, no significa que se tengan que hacer mal las cosas”.
Por último, Bremard insistió en la preocupación del PSOE por la salud de los vecinos y por el medioambiente, y que desde su grupo “no están en contra de la implantación de una nueva empresa que puede generar empleo” pero que esto “no puede hacerse a cualquier precio”.










































































