CCOO ha denunciado que a menos de una semana para los comicios la situación en Correos es caótica por el intento desesperado de sacar el voto por correo y la propaganda electoral, con una plantilla mermada por el brutal recorte de empleo de 15.500 puestos realizado en los últimos años.
El sindicato ha acusado a Gobierno, SEPI y Correos de desmantelar el servicio postal público con menos inversión, con un Plan estratégico que aspira a convertir a Correos en una “empresa de boina” que no está a la altura del resto de empresas postales europeas por la falta de palanca política y financiación, a la par que externaliza servicios con altos costes económicos mientras elimina plantilla e incumple con los compromisos electorales y públicos para con los ciudadanos.
CCOO advierte que la huelga de mañana no es un punto y final, sino un punto y seguido, y que el conflicto seguirá abierto en tanto no se dote a Correos de un Convenio Colectivo para sus 52.000 trabajadores/as que recoja más empleo, más salario y derechos tras años de recorte de plantilla (15.500 desde 2010), congelación salarial y recorte del 5% que han permitido a la empresa ahorrarse 500 millones en tres años, en el marco de un bloqueo en la negociación de la regulación laboral desde hace año y medio.
Para garantizar el derecho de huelga ante los abusivos servicios mínimos impuestos y para evitar las técnicas ilegales de esquirolaje que está llevando a cabo la empresa, CCOO incrementará los piquetes informativos en la madrugada del 21 al 22 de mayo.







































































