El hueso es algo más que un armazón inanimado, se trata un órgano vivo en constante renovación de extraordinaria importancia para nuestra salud.
Para empezar, el sistema óseo proporciona soporte y arquitectura a nuestro cuerpo. Sobre los huesos se apoyan los tejidos blandos y se fijan los músculos. Sin ellos, el organismo carecería de forma definida y de la rigidez necesaria para mantenerse erguido.
Además, los huesos actúan como protectores de órganos vitales: el cráneo protege el cerebro, la columna vertebral la médula espinal y la caja torácica (costillas y esternón) protege el corazón y los pulmones ante traumatismos externos.
Pero las funciones del hueso van más allá. En su interior se encuentra la médula ósea, fábrica del cuerpo para la producción de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.
Además, el sistema óseo tiene una función de reserva mineral y equilibrio metabólico, almacenando cerca del 99% del calcio y el 85% del fósforo del cuerpo. Cuando los niveles de estos minerales bajan en la sangre, el hueso los libera hacia el torrente sanguíneo mientras que cuando hay un exceso, los almacena de nuevo para mantener la homeostasis.
El tejido óseo se encuentra en constante remodelación, alcanzando en la mayoría de las personas el pico de masa ósea alrededor de los 30 años. A partir de este momento debemos hacer lo posible para que la pérdida de densidad ósea sea lo más lenta posible.
CALCIO, VITAMINA D Y VITAMINA K2
Durante décadas, la recomendación habitual para prevenir la osteoporosis o mantener los huesos fuertes se ha reducido a aumentar el consumo de este elemento. Sin embargo, se ha demostrado que el calcio no trabaja solo. Para que el organismo pueda aprovecharlo de forma eficiente y segura, necesita la acción conjunta e inseparable de dos micronutrientes clave: la vitamina D y la vitamina K2. Juntas, estas tres sustancias forman una tríada sinérgica que protege la densidad ósea y cuida la salud cardiovascular.
El calcio es el mineral más abundante en el cuerpo humano. Aproximadamente el 99% de las reservas de calcio se encuentran en huesos y dientes, aportando rigidez y resistencia frente a fracturas.
Sin embargo, consumir grandes cantidades de calcio no garantiza que llegue a donde se necesita. Sin los compañeros adecuados, el mineral puede no absorberse correctamente o puede terminar depositado en los lugares equivocados.
La vitamina D, en particular en su forma D3 (colecalciferol), actúa como la llave que permite la absorción del calcio a nivel intestinal. Sin niveles adecuados de vitamina D, el sistema digestivo apenas puede absorber entre un 10% y un 15% del calcio ingerido a través de la dieta.
la vitamina K2 por su parte se encarga de dirigir el calcio hacia la matriz ósea y evitar su acumulación en las arterias y tejidos blandos.
En resumen:
- El Calcio aporta la materia prima estructural.
- La Vitamina D estimula la producción de las proteínas necesarias y asegura que el calcio pase del intestino a la sangre.
- La Vitamina K2 activa esas proteínas para ensamblar el calcio en el tejido óseo y mantener limpios los vasos sanguíneos.
Si falta alguno de los tres elementos, el sistema pierde equilibrio
Para mantener esta tríada en niveles óptimos, una buena alimentación juega un papel fundamental
Podemos encontrar el calcio en lácteos, semillas de sésamo, almendras, vegetales de hoja verde (como la col rizada o el brócoli), tofu y pescados con espina blanda como las sardinas.
Por su parte, la vitamina D está presente en pescados azules (salmón, atún, caballa) y yema de huevo sin olvidar la importancia de la exposición solar moderada (15 a 20 minutos diarios) fundamental para su síntesis.
Y por último en cuanto a la vitamina K2, está presente en alimentos fermentados como quesos curados o madurados,
Mantener la salud de la estructura ósea requiere mirar más allá del calcio individual. La combinación de calcio, vitamina D y vitamina K2, acompañada de ejercicio físico de impacto o fuerza regular, constituye la estrategia más sólida y completa para proteger la densidad de nuestros huesos a lo largo de toda la vida.
Sagrario Pérez de Agreda Galiano
Farmacéutica Adjunta del Centro de Información del medicamento
Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ciudad Real






































































