“Valoración negativa”, “desilusión” y “cien días decepcionantes”. Este era la valoración de los cien primeros días del Gobierno regional en materia de educación por parte de Andrés Carmona, delegado del Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza (STE-CLM) en la Junta de Personal Docente no universitario de Ciudad Real. Para el sindicato, “después de cuatro años de recortes brutales en el sector de educación, esperábamos que el cambio de gobierno trajera mejoras y recuperación de derechos, pero esto no ha sido así”. Para Andrés Carmona, las luchas en Educación durante los cuatros años del gobierno del PP contra sus recortes les pasó factura e influyeron en el cambio de gobierno. Pero la nueva Administración ha decepcionado a la comunidad educativa en estos cien primeros días, en los que se esperaban gestos en el sentido en el que indicaban las enormes movilizaciones de la Educación Pública, pero no ha sido así.
La LOMCE sigue adelante sin que el nuevo gobierno haya hecho nada para minimizar sus efectos, lo que ha provocado un inicio de curso caótico en el que conviven dos leyes distintas en según qué cursos (LOE y LOMCE), con programaciones didácticas improvisadas y provisionales y con presiones al profesorado para hacerlas a contrarreloj. O el hecho de que se esté impartiendo un currículo que no está aprobado (PMAR), que no ha sido negociado, ni con los representantes del profesorado (en mesa sectorial) o con la Comunidad Educativa (en el Consejo Escolar).
Las aulas escolares siguen masificadas, pese a que el nuevo gobierno lo niegue: en vez de reducir las ratios, lo único que han hecho ha sido hacer suya la ridícula bajada del anterior gobierno. Además, las horas lectivas siguen siendo las más altas de todo el país con 21 en secundaria y 25 en primaria (37,5 horas a la semana sumando las complementarias). A esto hay que añadir que el inicio de curso se ha caracterizado por la no sustitución de las bajas del profesorado. No se cubren las necesidades de los centros, el profesorado tiene una sobrecarga horaria y hay alumnado sin profesor desde hace varias semanas.
Si la contratación de personal docente es ya de por sí insuficiente, la poca que se hace en forma de adjudicaciones deja mucho que desear. Gran parte de ellas se está haciendo de forma telefónica, sin publicitar, en el más profundo de los oscurantismos, no garantizando que se esté respetando el orden de prelación en las listas de interinos. Por este motivo, el STE se manifestó ante la Consejería de Educación la semana pasada, reivindicando que se cubran las bajas del profesorado, y seguirá movilizándose junto con la comunidad educativa para recordar al presidente, García-Page, que la sociedad no le ha dado un cheque en blanco para que sigan perpetuando políticas que se han rechazado, sino que demanda un cambio y este no llega: “El tiempo de las promesas ya pasó y ahora tiene que llegar el de los cumplimientos”.








































































