El suministro de agua potable en Alcázar de San Juan quedó restablecido con normalidad alrededor de la 1:00 horas de la madrugada, después de que Aguas de Alcázar y los equipos municipales trabajaran durante la noche para reparar una importante avería registrada en la red general de abastecimiento.
La incidencia se detectó aproximadamente a las 21:00 horas, cuando las alarmas de los sensores situados en el depósito de San Isidro y en la válvula reductora alertaron de un exceso de caudal. El origen se encontraba en una rotura de importantes dimensiones en la calle Doctor Bonardell, a la altura de Correos, entre este punto y la Plaza de España.
Según ha explicado Alejandro Bernal, tras detectarse la incidencia se movilizaron de inmediato los medios necesarios para localizar con precisión el punto de la avería. Los trabajos comenzaron alrededor de las 21:30 horas, después de aislar el tramo afectado para garantizar que el resto de la población pudiera mantener el suministro.
Para las labores de reparación se desplegaron dos retroexcavadoras, un camión y alrededor de diez trabajadores, que tuvieron que intervenir sobre dos tramos consecutivos de la conducción.
Dos tramos de tubería dañados
La avería afectó a dos tuberías anexas de poliéster de 500 milímetros de diámetro, que presentaban roturas longitudinales. Los trabajos se centraron inicialmente en el picado y saneamiento de las zanjas para poder sustituir las conducciones dañadas.
Mientras se desarrollaban las actuaciones, el tramo afectado permaneció aislado, lo que permitió recuperar el suministro en el conjunto de la localidad durante la madrugada.
A las 13:00 horas, según la información facilitada por Bernal, una de las tuberías ya había sido sustituida y los operarios se encontraban trabajando en la segunda, cuya renovación estaba previsto que concluyera a lo largo de la jornada.
Una vez finalizada esta actuación, el objetivo era volver a abrir la malla completa de la red y dar por concluidos los trabajos de reparación.
Desde Aguas de Alcázar se ha destacado la rapidez de la intervención, que permitió que el suministro de agua potable recuperase la normalidad en la práctica totalidad de la población apenas cuatro horas después de detectarse la avería.






































































