Villaseca de la Sagra acogió el domingo una de las tardes más especiales de su Semana Cultural con la celebración de una novillada sin picadores y una clase práctica que dejó el triunfo de los jóvenes protagonistas y, sobre todo, el excelente juego ofrecido por los novillos de la ganadería de Montealto.
La tarde tenía un significado muy especial para la afición villasecana, ya que Gorka Jerez, natural de Villaseca de la Sagra, hacía su debut vestido de luces en su pueblo. Arropado por los suyos y con la emoción propia de una fecha que difícilmente olvidará, el joven novillero dio una vuelta al ruedo tras su primer novillo y cortó dos orejas al segundo de su lote, cerrando así un debut cargado de ilusión y sentimiento.
Por su parte, Aitor Gómez protagonizó una actuación de gran rotundidad en la clase práctica. Cortó una oreja en su primero y firmó una destacada actuación ante el cuarto de la tarde, al que desorejó por partida doble, obteniendo dos orejas y rabo y rubricando una tarde de importante triunfo.
Pero si algo marcó especialmente la jornada fue el gran juego de los erales de Montealto, que ofrecieron muchas posibilidades para el lucimiento de los jóvenes espadas. Especialmente destacados resultaron el tercero y el cuarto, que fueron premiados con la vuelta al ruedo, reconocimiento a su extraordinario comportamiento.




































































