UPyD denuncia que «se está escondiendo la verdad tras declaraciones como la indicada en el párrafo anterior, dado que es imposible que crezca el número de alumnos en 20.000 (5%) cuando la población total en nuestra Región ha crecido tan solo en 4.600 (0,2%). Estas afirmaciones incoherentes pretenden ocultar la realidad de la política Educativa del Gobierno del PP que el Diario Oficial de Castilla La Mancha ha concretado en una reducción de las plantillas de los Centros Públicos de Educación Primaria en 612 profesores».
«Esta drástica reducción se verá incrementada próximamente por la eliminación de plazas de profesorado de Enseñanza Secundaria que, siguiendo esta tónica, alcanzará a otros varios cientos de docentes».
Luis Orgaz, responsable de Política Educativa de UPyD en Castilla La Mancha, muestra también su preocupación por el debate abierto sobre «la supuesta eliminación de 78 aulas de Educación de Adultos que afectaría a cerca de 160 profesores. En el caso de concretarse esta decisión sería especialmente grave al tener en cuenta que el elevado fracaso educativo de nuestra Comunidad solamente se puede ver aliviado actualmente por la existencia de estos Centros que constituyen la última oportunidad de miles de alumnos».
«El aumento de la ratio profesor/alumno en un sistema marcado por la alta diversidad del alumnado en el aula; el escaso apoyo prestado a la implantación de programas de enseñanza bilingüe; la disminución de dotación económica a los centros en un 40%; el fin de la gratuidad de libros de texto; la destrucción de la red de formación permanente del profesorado y su sustitución por un ente alejado de los intereses y necesidades reales de los docentes, son muestra de lo que absurdamente la Consejería de Educación considera en sus constantes notas propagandísticas “mantenimiento de la calidad educativa».
UPyD pide «más respeto hacia los ciudadanos de Castilla La Mancha y que se llame a cada cosa por su nombre. La Consejería de Educación debe dejar de esconder la realidad y mostrar propuestas imaginativas y de verdadera “calidad” como, entre otras cosas, el cambio de la actual estructura del sistema educativo; la mejor gestión de la Formación Profesional y su aproximación real al mundo laboral; el desdoble de alumnado en la enseñanza de idiomas; el incremento de programas de diversificación curricular; el mantenimiento de programas de movilidad en Europa, y la adecuada distribución de recursos humanos para la mejora de los actuales programas de enseñanza bilingüe».







































































