El director territorial de Caja Rural Castilla-La Mancha en Cuenca, Higinio Prior, y el director de la oficina de esta entidad financiera en la capital, Jorge Sánchez Albendea, han entregado a Cáritas Diocesana de Cuenca una ayuda de 1.000 euros para la compra de alimentos y su distribución entre las personas más necesitadas.
Este donativo se enmarca dentro de la campaña solidaria navideña desarrollada por la Fundación Caja Rural Castilla-La Mancha en beneficio de los colectivos más vulnerables.
La representación de Cáritas se mostró “muy agradecida” a Caja Rural Castilla-La Mancha por esta ayuda, que contribuye a agrandar la amplia tarea de esta organización en su lucha contra la pobreza y la exclusión social.
Por su parte, los responsables de Caja Rural Castilla-La Mancha alabaron el “trabajo desinteresado y solidario” de Cáritas y sus socios, voluntarios y trabajadores, “que hacen una labor impagable en Cuenca y están poniendo un rayo de luz y esperanza en la vida de muchas personas y familias”.
El oído y los ojos de la Iglesia
Prior y Sánchez Albendea recordaron que Cáritas Diocesana es “el oído y los ojos de la Iglesia”, que busca promover el cambio social en las estructuras y cimientos de nuestra sociedad a través de una labor muy amplia y diversificada.
Dicho trabajo no sólo abarca actividades de asistencia, rehabilitación e inserción de víctimas de la pobreza y la exclusión, sino que también hace énfasis en la promoción y denuncia de las causas de las injusticias que generan dichas situaciones, agregaron.
Mediante esta ayuda, la Fundación Caja Rural Castilla-La Mancha contribuye al desarrollo socioeconómico de su ámbito de actuación y al progreso de sus habitantes, con especial incidencia en los colectivos más vulnerables, mediante iniciativas transformadores y con importante impacto social, con el objetivo de construir una sociedad más justa, humana y solidaria.








































































