Cooperativa Bodegas Símbolo ha iniciado un proceso de renovación y mejora de sus instalaciones con el objetivo de aumentar su capacidad de producción y optimizar la eficiencia energética de sus procesos. Esta actuación responde al incremento de las cosechas registradas en los últimos años y a la necesidad de adaptar sus infraestructuras a las nuevas demandas del sector.

El proyecto contempla, en una primera fase, la retirada de las tinajas de hormigón existentes, que serán sustituidas por dos nuevos depósitos de 330.000 litros cada uno. Además, la cooperativa prevé ampliar esta capacidad en el futuro con la instalación de cuatro depósitos adicionales, lo que permitirá mejorar la gestión de la producción en próximas campañas.
Sostenibilidad y mejora de la competitividad
Dentro de este proceso de modernización, Bodegas Símbolo refuerza su compromiso con la sostenibilidad medioambiental. La cooperativa ha anunciado la ampliación de su instalación de placas solares, con el objetivo de incrementar la autosuficiencia energética y avanzar hacia un modelo más eficiente y respetuoso con el entorno.
Esta apuesta por las energías renovables se enmarca en una estrategia global orientada a reducir el impacto ambiental de la actividad vinícola y a garantizar un funcionamiento más ecoeficiente de sus instalaciones.
La renovación de las infraestructuras no solo permitirá a la cooperativa afrontar con mayores garantías las próximas campañas, sino que también supone un valor añadido para sus socios.

Con esta transformación, Bodegas Símbolo combina innovación tecnológica y sostenibilidad, consolidándose como un referente de adaptación dentro del sector vitivinícola. El objetivo es garantizar la máxima calidad en la elaboración de sus vinos, manteniendo el compromiso con el respeto al medio ambiente y la eficiencia en los procesos productivos.








































































