El Salón Noble del Ayuntamiento de Alcázar de San Juan ha acogido este miércoles la presentación de Navegar contra corriente, el libro del sacerdote criptanense Don Vicente Manzaneque, que ya alcanza su segunda edición. La obra fue presentada previamente en Campo de Criptana el pasado mes de junio y llega ahora a una ciudad estrechamente ligada a la vida y al ministerio pastoral de su autor.
El acto ha contado con la presencia de la alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor; el alcalde de Campo de Criptana, Santiago Lázaro; familiares y amigos del sacerdote, así como numerosos vecinos que han querido acompañarle en la presentación.

A sus 98 años, Don Vicente ha plasmado en sus páginas buena parte de sus experiencias y, sobre todo, una forma de entender la vida basada en el compromiso y el servicio a los demás. Sin embargo, como él mismo ha explicado, su intención no era escribir una autobiografía convencional, sino reflejar “un estilo de caminar”.
Ese planteamiento da sentido al título de la obra. Para el sacerdote, navegar contra corriente significa afrontar las dificultades, superarlas y seguir adelante. Una filosofía que ha marcado su vocación y que estuvo especialmente vinculada durante décadas al mundo obrero y a las personas más necesitadas. “Mi compromiso primero es un compromiso por el mundo obrero”, ha señalado, antes de explicar que, con el paso de los años, esa entrega se amplió a cualquier persona que pudiera necesitar su ayuda.
27 años al frente de Santa María
Alcázar de San Juan ocupa un lugar destacado en esa historia. Don Vicente fue párroco de Santa María durante 27 años, una etapa en la que desarrolló buena parte de su labor social y pastoral.
Durante la presentación, ha recordado su llegada a la ciudad y, especialmente, la conversación que mantuvo con su antecesor, Don Ricardo, el día que tomó posesión de la parroquia. Según ha relatado, lejos de recibir una reprimenda, escuchó de él unas palabras de bienvenida que reflejaban la necesidad de contar con un sacerdote comprometido con la realidad social de la ciudad.
Aquellos años dejaron una profunda huella en ambas partes. Tanto es así que fue nombrado Hijo Adoptivo de Alcázar de San Juan, una distinción cuyo origen, según ha explicado, resulta especialmente significativo: la propuesta partió de una persona que años antes había cuestionado su compromiso con el mundo obrero.
Don Vicente ha recordado también la relación que mantuvo con los distintos alcaldes de la ciudad y su voluntad de estar al servicio de todos. “Me he llevado muy bien con todos los alcaldes, con todos”, ha afirmado.
Su vínculo con Alcázar permanece intacto. El propio sacerdote lo resumió durante su pregón de Feria con una imagen que hoy cobra especial significado: “Me han salido raíces en los pies y han crecido en Alcázar y ya no puedo separarme”.
Rosa Melchor destaca su valor como testimonio histórico
La alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor, ha destacado la importancia de acoger la presentación de un libro que, a su juicio, trasciende la experiencia personal de su autor.
Melchor ha definido a Don Vicente, a sus 98 años, como “historia viva de España”, al considerar que su vida permite recorrer buena parte de los cambios sociales experimentados por el país durante las últimas décadas.

Melchor ha destacado especialmente el papel que desempeñaron Don Vicente y otros sacerdotes vinculados al apostolado obrero como conexión entre la realidad social y la realidad cristiana de una España en transformación. En este sentido, ha considerado que Navegar contra corriente es una lectura de interés para públicos de todas las edades y ha puesto el foco especialmente en las generaciones más jóvenes. “Deberían tener la obligación de leerlo todas aquellas personas de menos de 40 años”, ha señalado, al entender que la obra permite acercarse a una parte de la historia reciente a través del testimonio directo de su protagonista.
Con esta presentación, Navegar contra corriente continúa su recorrido tras alcanzar ya una segunda edición. Una obra en la que Don Vicente Manzaneque recupera experiencias personales, episodios de su trayectoria sacerdotal y décadas de compromiso social, pero que también sirve como testimonio de una época y de las profundas transformaciones vividas por la sociedad española.









































































