La décima edición del Carnaval de Verano de Herencia tuvo como eje este sábado una noche de fiesta, disfraces, música y mucha participación, confirmando una vez más la capacidad de esta cita para llenar las calles de ambiente carnavalero en pleno verano. La localidad volvió a demostrar que el Carnaval no entiende de estaciones y que su esencia sigue intacta gracias a una celebración que reúne cada año a vecinos y visitantes en torno al color, la diversión y la convivencia.
Con la Gala Drag Queen como uno de los grandes reclamos de la programación el viernes, Herencia dio el pistoletazo de salida a un fin de semana repleto de actividades dentro de una fiesta que cumple diez años en uno de sus mejores momentos, tras haber sido reconocida como Fiesta de Interés Turístico Nacional y Bien de Interés Cultural.
La localidad volvió a convertirse el sábado en punto de encuentro para los amantes del carnaval, consolidando una propuesta única en Castilla-La Mancha y uno de los grandes referentes nacionales del carnaval de verano. El pasacalles nocturno fue el preludio a la orquesta Taxxara en el Parque Municipal, que hizo las delicias de los herencianos.
La noche estuvo marcada por el gran ambiente en las calles, la participación de vecinos y visitantes y una atmósfera propia de las grandes celebraciones carnavaleras. Las ganas de disfrutar, los disfraces y la música volvieron a llenar Herencia de una energía especial, demostrando que esta fiesta se ha convertido en una cita imprescindible dentro del calendario estival.
Diez ediciones después de aquella primera apuesta, el Carnaval de Verano mantiene intacta su capacidad de sorprender y reunir a públicos de todas las edades. Herencia volvió a demostrar que el carnaval puede vivirse durante todo el año y que su particular manera de celebrar esta tradición continúa siendo uno de sus grandes valores.




































































