El Club Baloncesto Criptana ya cuenta los días para comenzar la temporada más importante de su historia. Después de conseguir el pasado curso un flamante ascenso, el conjunto criptanense afrontará por primera vez el reto de competir en Tercera FEB, una categoría nacional que llevará hasta Campo de Criptana a algunos de los clubes más importantes de Castilla-La Mancha, Madrid y Canarias.
La entidad trabaja desde hace semanas en la confección de un proyecto que permita competir con garantías en este nuevo escenario. El objetivo estará centrado en lograr la permanencia, consolidar al primer equipo en la categoría y continuar haciendo crecer un club que también tendrá al conjunto femenino compitiendo una temporada más en Primera Nacional.
Para conocer cómo se prepara esta nueva andadura, hemos hablado con el presidente del Club Baloncesto Criptana, Jorge González, quien reconoce que la ilusión es enorme, aunque también es consciente de las dificultades que encontrarán durante el camino.
“Creemos que va a ser una temporada muy bonita. Vamos a competir con equipos a nivel nacional de Madrid, de Canarias y con la élite de Castilla-La Mancha. Es la primera vez en la historia que lo conseguimos, van a venir equipos muy importantes a jugar a Criptana y se va a poder ver un baloncesto de mucho nivel”, explica.
El salto de categoría obligará al club a elevar su exigencia deportiva, organizativa y económica. El Baloncesto Criptana representará a una localidad de alrededor de 13.000 habitantes frente a entidades asentadas en capitales de provincia y ciudades con recursos mucho mayores.
“También va a ser duro porque estamos confeccionando un equipo lo más competitivo posible, pero tenemos los recursos que tenemos. Competiremos contra clubes que pueden duplicarnos el presupuesto, ciudades muy importantes y plantillas muy fuertes. El objetivo principal es mantenernos, tanto con el masculino como con el femenino, hacer una temporada lo más digna posible y consolidar el proyecto”, señala González.
Una plantilla confeccionada al 90%
La planificación del equipo masculino está muy avanzada. El club pretende mantener la base que consiguió el ascenso, conservar el protagonismo de los jugadores locales y de la comarca y añadir varios refuerzos que permitan elevar el nivel competitivo de la plantilla.
“El equipo está confeccionado aproximadamente al 90%. La idea es mantener el bloque del año pasado, con jugadores locales y de la comarca, además de los tres chicos africanos que llevan ya tres temporadas y son como si fueran de Campo de Criptana. A partir de ahí, queremos realizar dos o tres fichajes que nos den un salto de calidad”, apunta el presidente.
Uno de los primeros movimientos fue asegurar la continuidad de Javier Úbeda al frente del banquillo. El técnico tomó las riendas del equipo en enero y terminó conduciéndolo hacia un ascenso histórico después de superar al Almansa, gran favorito de la competición.
“Javi Úbeda ha hecho un trabajo excepcional. Cogió al equipo en enero, le cambió la cara y consiguió de forma brillante el ascenso ante el mejor equipo de la categoría. Tiene a la plantilla muy unida y la junta directiva confía plenamente en él”, asegura.
Úbeda trabaja mano a mano con el director deportivo, Carlos Enrique, en la preparación del nuevo curso. Además, el cuerpo técnico se reforzará con la llegada de Roberto, preparador físico de la localidad y licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, y con un nuevo segundo entrenador que será presentado próximamente. También continuará el fisioterapeuta del equipo, Ana, después de varias temporadas vinculado al proyecto.
Mario García, el regreso de Ángelma y otro fichaje cerrado
En cuanto a la plantilla, el club ya ha presentado la incorporación de Mario García, jugador natural de Villanueva de los Infantes con experiencia en Tercera FEB tras pasar por equipos como La Solana, Ávila y Huelva.
“Es uno de los jugadores llamados a ser importantes. Tiene mucha experiencia en la categoría y esperamos que pueda ayudarnos con su fuerza y su conocimiento para conseguir el objetivo de la permanencia”, valora Jorge González.
La entidad también tiene cerrado el fichaje de Antonio Gª Cifuentes, base procedente de Albacete, con experiencia en Liga EBA. A ello se suma el regreso de Ángelma Vivero, jugador formado en la cantera criptanense que vuelve a las pistas después de no poder competir durante la pasada temporada.
“Ángelma es un jugador local que ha estado desde los 16 años en el primer equipo. Fue campeón de Castilla-La Mancha júnior y MVP de aquella final de 2023. Estamos muy contentos de que vuelva a estar con nosotros y regrese a su casa”, afirma.
El bloque principal de la pasada temporada continuará formando parte del equipo, aunque el presidente no descarta realizar una última incorporación antes de cerrar definitivamente la plantilla.
“Dependiendo de cómo se desarrolle el mercado, podríamos hacer un fichaje más a finales de agosto para competir de la forma más digna posible y tratar de conseguir los objetivos de la temporada”, añade.
Crecimiento sostenible y apoyo en la cantera
El ascenso a Tercera FEB es el último paso de un proyecto que ha crecido de manera constante durante los cuatro años de mandato de la actual junta directiva. El club comenzó esta etapa con un ascenso administrativo a Primera Nacional, consiguió posteriormente la permanencia, dio el salto a los puestos de playoff y terminó proclamándose campeón y logrando el ascenso.
“El proyecto es el que marcamos desde el inicio: crecer año a año de forma sostenible, con los recursos que tenemos, sin endeudarnos y sabiendo lo que tenemos entre manos. Todo ello apoyándonos siempre en nuestros jugadores de cantera, que son la base sólida que sostiene al equipo y al club”, destaca González.
El salto a categoría nacional ha obligado a la entidad a duplicar su presupuesto, convirtiendo los últimos meses en una etapa especialmente intensa para la directiva. El respaldo de las empresas, instituciones y patrocinadores está permitiendo sacar adelante un proyecto que afrontará un reto deportivo sin precedentes.
El reto de alcanzar los 400 abonados
La expectación generada en Campo de Criptana también se está reflejando en la campaña de abonados. En sus primeros días, el club ha vendido entre 60 y 70 carnés, una respuesta que ha reforzado el optimismo de la directiva.
“La gente se está movilizando, pregunta por los abonos y por cómo se está haciendo el equipo. Se ha creado mucha expectación en la localidad y creemos que el comienzo de la campaña está siendo bastante positivo”, explica el presidente.
La meta marcada por el club es alcanzar los 400 abonados, una cifra que supondría un nuevo récord. La mayor parte de las ventas se espera durante septiembre, ya que la competición comenzará el primer fin de semana de octubre.
El abono general tiene un precio de 50 euros, mientras que los aficionados de entre 16 y 23 años pueden adquirir el abono sub-23 por 30 euros. Los carnés están disponibles a través de los miembros de la junta directiva, en Perfumería Zahara, situada en la calle Tercia, y en el Estudio de Entrenamiento Carlos Enrique, ubicado en la calle Lope de Vega, frente al pabellón.
El interés ha llegado incluso desde fuera de Campo de Criptana, con aficionados de otras localidades que ya han adquirido su abono para seguir al equipo durante su estreno en Tercera FEB.
Mantener el pabellón lleno
Los últimos partidos del pasado curso reunieron entre 400 y 500 espectadores en las gradas, dejando algunas de las mejores imágenes de la temporada. Mantener ese ambiente será uno de los grandes desafíos de la entidad.
“Uno de los objetivos que nos marcamos en 2022 fue recuperar la ilusión por el baloncesto y volver a llenar el pabellón. Creemos que lo hemos conseguido. Ahora lo más complicado es mantenerlo y conseguir que esa marea verde siga animando al equipo, porque esta temporada la vamos a necesitar mucho”, reconoce.
Jorge González considera que el baloncesto se ha convertido en el deporte de referencia de la localidad gracias al trabajo desarrollado tanto por el club como por la escuela.
“Campo de Criptana respira baloncesto por los cuatro costados. Tenemos una de las canteras más importantes de Castilla-La Mancha y estos resultados son fruto del trabajo de mucha gente que ha invertido tiempo, esfuerzo y energía durante muchos años”, señala.
Una etapa inolvidable como presidente
A nivel personal, Jorge González admite estar viviendo uno de los momentos más especiales de su vida. El ascenso supone la recompensa a cuatro años de trabajo desinteresado, reuniones, desplazamientos y gestiones para conseguir apoyos económicos e institucionales.
“Lo que hemos vivido esta temporada ha sido espectacular. Probablemente sean los logros deportivos más bonitos que he vivido. Es recoger los frutos de mucho esfuerzo, muchas horas invertidas y una dedicación enorme por parte de toda la gente que forma el club”, afirma.
El presidente quiso destacar el trabajo de los 13 miembros de la junta directiva, los entrenadores y los jugadores, a quienes considera las piezas fundamentales del crecimiento experimentado por la entidad.
También se trata de una aventura especialmente emotiva en el plano familiar. Su mujer forma parte del primer equipo femenino y fue elegida MVP de la temporada, su sobrino Enrique fue MVP de la final júnior y de la Copa, y su hermano ejerce como director deportivo.
Con la plantilla prácticamente cerrada, una campaña de abonados en marcha y la confianza depositada nuevamente en Javier Úbeda, el Baloncesto Criptana prepara un curso que quedará para siempre en la historia de la localidad.







































































