La tradición vitivinícola, la gastronomía y la convivencia volvieron a darse la mano en Miguel Esteban con la celebración de la Fiesta Fin de Vendimia, que reunió el pasado viernes a cerca de 250 personas en la Cooperativa San Isidro. La convocatoria registró una acogida incluso mayor que la del año anterior, consolidándose como una cita destacada para compartir la cultura del vino y poner en valor uno de los sectores más ligados a la identidad del municipio.
Organizada por el Ayuntamiento de Miguel Esteban y Bodegas Lairén, la jornada permitió a los asistentes conocer de cerca el proceso de elaboración del vino, desde la descarga de la uva hasta las distintas fases de producción y distribución. Los participantes recorrieron las instalaciones de la cooperativa y recibieron explicaciones sobre el trabajo que hay detrás de cada añada, en una experiencia que combinó divulgación, degustación y contacto directo con la actividad vitivinícola local.
Uno de los momentos centrales fue la cata de la nueva añada, en la que los asistentes pudieron degustar vino en rama y vino limpio, acompañados de aperitivos. Como recuerdo de la experiencia, cada participante recibió la copa de cristal utilizada durante la degustación.
La jornada concluyó con uno de los platos más esperados: la tradicional caldereta de magro y costillas, elaborada por Ángel y Máximo, dos colaboradores habituales de esta celebración. Especialmente significativa fue la participación de Máximo, miguelete de 87 años que continúa aportando su experiencia y dedicación a las actividades organizadas por el Ayuntamiento, contribuyendo a mantener vivas las tradiciones gastronómicas del municipio.
Además de su vertiente cultural y festiva, la Fiesta Fin de Vendimia volvió a tener un componente solidario. Parte de la recaudación se destinará a la asociación Cositas de Antaño, una colaboración que se ha convertido en una tradición de esta cita y que refuerza su dimensión social.
Con esta celebración, Miguel Esteban puso el broche final a su programación en torno a la vendimia, reuniendo a vecinos y participantes en torno al vino, los sabores tradicionales y el orgullo por las raíces del municipio.







































































