
A las 12 del mediodía del domingo, 27 de octubre, estaba convocada la concentración por la defensa de un servicio de agua 100% público y la protesta contra el proceso de privatización que se está llevando a cabo desde el Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Alcázar de San Juan.
Aunque al inicio de la cita acudieron algo más de 1.000 ciudadanos, poco a poco, el número de alcazareños y alcazareñas que se acercaban hasta la Plaza de España y se sumaban a la protesta fue aumentando, hasta alcanzar un volumen cercano a los 3.000 manifestantes. Frente al Ayuntamiento, un escenario -cedido por el Ayuntamiento de Herencia- sirvió de púlpito para hacer oir la voz de los vecinos. Entre ellos, el conocido actor Emilio Gavira que defendió que «a mi nadie me ha engañado para firmar en contra de la privatización, como a muchos de los que estamos hoy aquí». También hablaron representantes de las asociaciones vecinales, del profesorado, amas de casa y otros colectivos; todos ellos con un alegato común, la defensa del agua como un bien básico para el ser humano y una gestión pública 100% del servicio de abastecimiento y depuración.
Entre los testimonios que pudieron escucharse, los más llamativos fueron el de Olegario Minguez, el trabajador más antiguo de ‘Aguas de Alcázar’ y el de Paula Martínez, una niña que leyó un poema sobre una gota de agua. Olegario, con 93 años de edad, contó que trabajó en la empresa de aguas durante 49 años. Explicó que ya se quiso vender en una ocasión y que no pudieron y que ahora, que la empresa no está arruinada, «la quieren vender por no trabajar, porque no están haciendo nada. Si hay una trampa ‘apechugar’ con ella y solucionarla». Los jóvenes también aportaron su granito de arena confeccionando un graffiti en el que se podía leer ‘100% pública’.
Por su parte, el portavoz de la plataforma ciudadana contra la privatización del agua de Alcázar, Juan Garrido, comentaba que ya se ha llegado a las 10.000 firmas y que siguen creciendo. Valoró la respuesta ciudadana como «muy positiva», a pesar que «hay mucha gente que no ha podido venir». Se reafirmó en que «seguimos siendo mayoría y esta concentración es un incentivo para seguir defendiendo una gestión pública 100% del servicio de aguas, que si se privatiza perderemos todos». Garrido espera que la concentración sirva para que el equipo de gobierno «escuche al pueblo y reflexione. Que vea que no somos cuatro, porque aquí han venido representantes de muchos colectivos». Sindicatos, partidos políticos, asociaciones de jóvenes y vecinales, amas de casa, entre otros, estuvieron apoyando esta manifestación ciudadana.
Tras la «fiesta de la democracia», como la calificaron algunos de los presentes, los manifestantes recorrieron con sus pancartas la calle Castelar, hasta el Paseo de la Estación, a grito de «el agua no se vende, el agua se defiende».








































































