Esta Eucaristía ha contado con la presencia del Obispo de Ciudad Real, Antonio Algora y de numerosos sacerdotes representantes de las parroquias de Alcazar de San Juan así como destacados miembros de la comunidad trinitaria llegados de diferentes puntos de la península.
El Padre Vicente Elipe, superior de los trinitarios en Alcázar de San Juan declaraba que “hoy es un día de gozo, un día emotivo para la familia trinitaria, para el pueblo de Alcázar de San Juan y para toda la iglesia universal, celebramos una Eucaristía de acción de gracias por la beatificación de nuestros religiosos trinitarios que fueron beatificados el día 13 de octubre en Tarragona. Estos hermanos nuestros que han sabido testimoniar a Cristo hasta dar la propia vida».
Los restos de los mártires del siglo XX están situados en una capilla a la entrada de la iglesia de la Trinidad, «queríamos que tuvieran un lugar de culto». El pasado 9 de octubre se realizó el traslado de las reliquias, primero la exhumación de los restos que se encontraban dentro del templo en un lateral del presbiterio, el reconocimiento de los restos por un juez eclesiástico y autoridades que estuvieron presentes y ese mismo día por la tarde con una celebración de la Eucaristía se hizo el traslado a la capilla de las reliquias de los padres trinitarios.

El proceso hasta llegar a la beatificación lleva muchos años, es un proceso que lo abre la misma diócesis. Hay que realizar un informe recogiendo testimonios y documentos de los propios mártires. Todo esto se envía a Roma donde la Sagrada Congregación para la Causa de los Santos instruye una Positio que contiene la síntesis elaborada de toda la documentación relativa a cada una de las fases del Proceso, desde la Introducción de la Causa hasta los milagros para la canonización.
La Positio sirve de base para la discusión sobre las Virtudes del Siervo de Dios tanto en el Congreso Peculiar de los Consultores Teólogos como en la Congregación Ordinaria de Cardenales y Obispos. Si el resultado de ambas discusiones es positivo, se procede a la Lectura, en presencia del Santo Padre, del Decreto por el que el Siervo de Dios es declarado Venerable.” Estos religiosos murieron mártires, es decir, entregando su vida por la fe en Cristo.
Lleva años de trabajo de investigación y de estudio hasta la hora de llegar a poder tener el decreto del Santo Padre que los ha declarado como beatos. Además podrían ser canonizados, todos los mártires del siglo XX que han sido beatificados en España, once han sido canonizados. Un requisito importante es que a través de la intercesión de estos mártires pudiesen obrar un milagro en una persona y que fuese probado. La causa seguiría abierta hasta ser reconocidos como Santos. El milagro no es necesario si la persona ha sido reconocida como mártir para llegar a ser beato. Los beatos son venerados públicamente por la iglesia local. El siglo XX ha sido denominado por el Papa Juan Pablo II como el siglo de los mártires.
«La experiencia de los mártires y de los testigos de la fe -dice el Pontífice- marca todas las épocas de la historia de la Iglesia. En el siglo XX, tal vez más que en los primeros períodos del cristianismo, son muchos los que dieron testimonio de la fe con sufrimientos, a menudo heroicos. Allí donde el odio parecía arruinar toda la vida, ellos manifestaron cómo el amor es más fuerte que la muerte. El que se ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guarda para la vida eterna».
El Padre Luis Miguel Alaminos, Provincial de los Trinitarios, expresaba que “como hijo de Alcázar, he vivido particularmente con gozo, con entusiasmo y con gratitud esta Eucaristía de acción de gracias. La vida de nuestros mártires son semilla de renovación en la comunidad cristiana de Alcázar. Ellos nos dieron un gran testimonio de amor, caridad, paz, reconciliación, perdón y todo esto lo que hace hoy día es que el testimonio cristiano pueda llegar al corazón de tantas familias y a la sociedad”.
El alcalde de Alcázar de San Juan, Diego Ortega estuvo acompañado por Concepción Sánchez, concejal de Servicios Sociales y Sanidad. Ortega, ex alumno del colegio de los padres Trinitarios explicaba que el nombramiento como beatos de los mártires trinitarios tiene “un importante significado para mí y para toda la población de Alcázar, personas que dieron su testimonio de fe en Cristo y que representan valores y modelo de vida a seguir”.
El alcalde agradeció el trabajo realizado por los trinitarios para la consecución de este proceso y la creación de una capilla para su culto en la iglesia de la Santísima Trinidad.









































































