‘Sonrisas y lágrimas’, esta es la sensación que le provoca al coordinador local de IU de Alcázar, Antonio Jesús García, la noticia sobre que, de momento, las empresas implicadas en el desarrollo del proyecto de la nueva planta termosolar han renunciado a ello por falta de crédito -como consecuencia de los contínuos cambios en la legislación sobre energías renovables. Sonrisas porque, «no dan una» -refiriéndose al Equipo de Gobierno y «el gran proyecto que anunciaron a bombo y platillo»- y lágrimas porque «es un proyecto más que se pierde».
A este respecto, expresó que, además que el gobierno central y la legislación «no se lo está poniendo fácil a las energías renovables», la intención del Equipo de Gobierno Municipal de anular los convenios con las termosolares instaladas -para reclamar un dinero que consideran «se ha dejado de ingresar»- también ha podido influir en que «los inversores se echen para atrás».









































































