


El juego interactivo dirigido a niños entre 7 y 10 años -al que se puede acceder a través de la web www.promancha.es- se ha desarrollado como parte de la campaña promovida por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente “Consumir para preservar”, consiste en un sencillo emparejamiento de cartas -un juego tradicional de memoria- en las que aparecen diferentes productos manchegos como el ajo, el azafrán, el queso, el vino o el aceite, entre otros. Cuando se consiguen emparejar dos cartas aparece un breve texto explicativo de las bondades de cada producto.
Promancha ha sido uno de los grupos de desarrollo local -junto a otros siete de toda España- que ha participado en esta iniciativa del Ministerio para dar a conocer los productos autóctonos, diferenciarlos de otras especies y variedades foráneas y promover su consumo para preservar la biodiversidad.
Se ha escogido a los niños como destinatarios de la campaña por motivos de presupuesto y porque “a través de ellos, despertando su interés por los productos autóctonos de su comarca, se puede también llegar a las familias” -aseguraba Exojo, que explicó que se van a enviar cartas a los colegios de todos los municipios que conforman Promancha, “para pedir su implicación y que los niños no sólo puedan jugar en casa sino también hacerlo en el colegio, porque puede ser una actividad complementaria”.
Exojo aseguró que esta iniciativa no es más que “un primer paso para sentar las bases de posteriores acciones”. En este sentido dijo que Promancha presentará propuestas de promoción de los productos manchegos para optar a los fondos europeos, dentro de las actuaciones de desarrollo rural 2014-2020 de Castilla La Mancha. Entre éstas propuestas se encuentra la creación de una marca que identifique los productos manchegos, la lucha contra el fraude en el etiquetado o la introducción de lo productos autóctonos en los lineales de los supermercados.
El Presidente de Promancha estuvo acompañado por el Alcalde de Alcázar, Diego Ortega, que destacó la importancia de esta campaña como «medio de promoción de nuestros productos, nuestro patrimonio cultural y ecológico y nuestras tradiciones». También alabó la idea de que se haya escogido a los niños como destinatarios «porque son los consumidores del mañana».








































































