Frente a los «intereses personales» del Presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, Jose Díaz Mora, que «para tapar su mala gestión y resolver las deudas de este organismo» pretende «eliminar las comunidades de regantes para disponer como quiera del agua de riego», los regantes se han unido para defender sus derechos y solicita el apoyo de las instituciones «en un momento en el que la agricultura es clave para salir de la crisis». Así de contundente se mostraba la presidenta de la Comunidad de Regantes del Acuífero 23, Araceli Olmedo que señaló que se habían remitido escritos, con este fin, a la Consejería de Agricultura, a la Federación Nacional de Comunidades de Regantes (Fenacore) y a la Presidenta regional, María Dolores de Cospedal, entre otros. «Lo que buscamos es el apoyo institucional para seguir trabajando como lo venimos haciendo hasta ahora, con capacidad jurídica».
Este era el fin de la asamblea extraordinaria celebrada ayer en Alcázar de San Juan, ratificar los estatutos y solicitar el apoyo a los alcaldes de las localidades incluidas en el Acuífero 23. Apoyo, que ya han dado muchos de ellos y que también le ha sido solicitado al alcalde de Alcázar, Diego Ortega, a través de la presentación de una moción que deberá aprobar el pleno. «Los alcaldes, por sentido común, no pueden ponerse en contra de sus ciudadanos» -decía Olmedo.








































































