La historia contemporánea de nuestra nación no puede entenderse sin la contribución que hicieron grandes hombres de estado, personas de todo signo político, que nos ayudaron a todos los españoles a disfrutar de la democracia y del período de paz y prosperidad más prolongado de nuestra biografía común.
Adolfo Suárez González, la gran figura política y humana de la transición, representa la concordia que permitió a todos los españoles recorrer el camino hacia la democracia de manera ejemplar.
Su patriotismo, el sentido común demostrado en la dirección de los asuntos públicos, su dedicación a la causa de la democracia, su valentía y su decisión, son ya patrimonio común de todos los españoles.
Las Cortes de Castilla-La Mancha, quieren recordar al presidente Adolfo Suárez como ejemplo admirable de cómo la política, utilizada con honestidad y altura de miras, puede alcanzar las metas más difíciles y ambiciosas si sabe servirse del diálogo, del consenso y de un espíritu abierto y sin exclusiones.






































































