Allí acudió este lunes el subdelegado del Gobierno, Fernando Rodrigo, acompañado por el alcalde de Alcázar, Diego Ortega; el concejal de Seguridad, Julián Mateos; y el alcalde de Cinco Casas, Miguel Ángel Rosado, quienes tras visitar la zona de acampada y la comisaría de la Policía Local, que ha sido reformada, participaron en la reunión de la Junta Local de Seguridad que tuvo lugar en el Ayuntamiento de Alcázar.
El alcalde, Diego Ortega, explicó que los dos ayuntamientos implicados han decidido poner fin a los acontecimientos que se han ido produciendo año tras año (en 2011 la población de Cinco Casas llegó a duplicarse por las acampadas) para favorecer la seguridad de los vecinos y de los propios trabajadores y sus familias, acabar con las condiciones de insalubridad que existían en la zona y garantizar un alojamiento digno en el albergue, que será acondicionado y el único lugar donde se podrán alojar los trabajadores durante esta campaña.
En el mismo sentido se pronunció el concejal de Seguridad, Julián Mateos, quien añadió que, además de la valla en la zona de acampada, habrá efectivos policiales en la EATIM que impedirán la instalación de tiendas u otro tipo de alojamiento fuera del albergue. Sobre este último, indicó que tendrá capacidad para más de 30 personas, con lo que se garantizará que tengan un alojamiento digno quienes realmente estén trabajando en la campaña de recolección.
Finalmente, el subdelegado del Gobierno insistió en que el principal interés de las administraciones será el de garantizar la seguridad e hizo un llamamiento a los empleadores “para que estén vigilantes de que los trabajadores que contraten tengan un alojamiento digno”. En este sentido, recordó que la inspección de trabajo actuará en tal caso y que la ley prevé sanciones por este motivo.










































































