Sin embargo, lo que nadie sabe es que la zona forestal de la sierra de Gata no tenía ningún tipo de mantenimiento ni limpieza desde hace más de 20 años. El terreno abandonado a su suerte, acumulaba pasto seco, y material inflamable, que finalmente ha ardido. Con una gestión forestal apropiada se habrían llevado a cabo labores de limpieza y desbrozado, y tal vez se hubieran creado algunos cortafuegos, que podría haber evitado la pérdida de estos bosques.
El abandono del sector forestal durante tantos años, y los recortes en presupuestos y medios materiales y humanos salen caros. Las consecuencias son el gasto desmedido correspondiente a la extinción de un incendio de estas dimensiones, la limpieza y recuperación del terreno y la reforestación. Una gran inversión de dinero y tiempo que además deja herido al turismo de la zona, al conjunto de la economía rural y al medioambiente.
En lo que llevamos de año han ardido 80.000 hectáreas de bosque en España, triplicando los daños registrados en 2014. FITAG UGT advierte que estas cifras aún pueden crecer, ya que quedan por delante parte de agosto y septiembre, que son los meses de mayor riesgo de incendio, pues el pasto está más seco. Año tras año, y poco a poco, dejamos arder nuestros bosques, y las administraciones no toman suficientes medidas.
Una adecuada inversión en la prevención de incendios, que incluiría la contratación de trabajadores forestales durante todo el año, una adecuada formación continua y un material apropiado, evitaría un gran porcentaje de los incendios, y reduciría su virulencia. La inversión sería mínima si es comparada con el gasto, el tiempo y el perjuicio que supone la recuperación de un terreno ya quemado.
Por tanto, la Federación de Industria y Trabajadores Agrarios hace un llamamiento a las Administraciones Públicas a todos los niveles, responsables subsidiarias de los daños causados en los montes debido a una mala gestión forestal, para que dejen de recortar medios y que de una vez por todas tome medidas, cuidando del medio ambiente, que hace posible nuestra vida.








































































