La Plaza de la Constitución de Quintanar de la Orden acogía en la noche de este domingo, uno de los acontecimientos más esperados dentro de los actos de Preferia: el tradicional Concierto de Preferia de la Banda Sinfónica Municipal, dirigida por Sebastián Heras.
Centenares de vecinos y visitantes se daban cita en este emblemático espacio para disfrutar de una velada dedicada a la música en directo, en la que la formación quintanareña volvió a demostrar el gran nivel artístico y la profesionalidad de sus más de 80 músicos, que hicieron vibrar al público con un cuidado repertorio.
El concierto contó con la presencia del Alcalde, D. Pablo Nieto Toldos, acompañado por varios miembros de la Corporación Municipal, quienes quisieron compartir con los vecinos una de las citas musicales más especiales de la Preferia.
La Banda sorprendía con una temática diferente, fruto del trabajo y la preparación que los músicos realizan durante todo el año. En esta ocasión, el espectáculo estuvo dedicado a grandes canciones de musicales, ofreciendo un recorrido por algunas de las obras más conocidas y reconocidas del género.
Sebastián Heras fue el encargado de presentar cada una de las piezas, aportando al público información y contexto antes de su interpretación. Además, la música estuvo acompañada de imágenes proyectadas en una gran pantalla, relacionadas con cada melodía, creando una cuidada puesta en escena que permitió al público sumergirse todavía más en cada historia y convirtiendo el concierto en una experiencia visual y sonora única.
La velada comenzaba con el pasodoble “Música i poble”, al que siguieron las canciones de los musicales como “Cats”, la canción de “Annie”, “The Phantom of the Opera”, con arreglos de Johan de Meij y “The Lion King”, una de las propuestas preferidas de los más pequeños, con arreglos de John Higgins.
El programa continuaba con “Les Misérables”, basada en la obra de Víctor Hugo y posteriormente llevada al cine y al teatro musical, con arreglos de Marcel Peeters y “Mamma Mia”, uno de los musicales más divertidos y populares, con arreglos de Peter Kleine Schaars.
Finalmente, la Banda ofrecía un alegre y festivo bis con el pasodoble “Gallito”, poniendo el broche de oro a una noche en la que la música, la emoción y la complicidad entre músicos y público fueron las grandes protagonistas.






































































