Ha llegado el verano. Ya tenemos días más largos, pasamos más tiempo al aire libre en playas, piscinas y terrazas y mantenemos las ventanas abiertas por la noche para refrescar las casas. Esta época del año también coincide con un aumento de las picaduras de todo tipo, que constituyen uno de los motivos de consulta más frecuentes en las farmacias durante el periodo estival.
Los mosquitos son los clásicos del verano, es raro llegar a septiembre sin haber sufrido alguna de sus picaduras, que en pocos minutos pican intensamente pero no son preocupantes. El problema actual en España y el Mediterráneo es que se ha expandido el mosquito tigre, cuya picadura es más agresiva, dolorosa y genera una inflamación más duradera que la del mosquito común.
A diferencia de los mosquitos, las avispas y abejas no pican para alimentarse, sino para defenderse. Su picadura introduce un veneno que causa un dolor agudo y punzante inmediato, seguido de un enrojecimiento e hinchazón en la zona.
Por otra parte, las picaduras de araña provocan más dolor local y quemazón que picor. Suelen reconocerse porque presentan dos puntos centrales de inoculación muy juntos, rodeados por un halo rojizo que a veces se vuelve violáceo.
Pero no todas las picaduras vienen de insectos, en el mar tenemos las medusas y el contacto sus tentáculos provoca un dolor fortísimo, similar al de una quemadura, y deja marcas en la piel con la forma del tentáculo.
La prevención la mejor defensa
Para evitar las picaduras el primer paso son las barreras físicas y los hábitos correctos:
- Utilizar ropa de manga larga, pantalones largos, mejor de colores claros. Instalar mosquiteras en puertas y ventanas.
- Evitar los perfumes dulces o florales en las excursiones al campo y en la playa evitar el baño si hay alerta por medusas
La otra forma de prevención de las picaduras es la utilización de repelentes de insectos, que pueden ser químicos como el DEET o el IR3535, que son los más potentes frente a mosquitos tropicales y tigre, o de origen natural como el citriodiol o la citronela para quienes buscan alternativas naturales.
Existen también repelentes de medusas, e incluso se pueden encontrar estos repelentes en la farmacia es combinados con crema solar de alta protección (FPS 30 o 50)
Si vamos a aplicar ambos protectores solares y repelentes de insectos, la recomendación es poner primero la crema solar, esperar unos 30 minutos a que la piel la absorba por completo y, justo antes de salir al exterior, aplica el repelente de mosquitos.
Los niños, un caso especial
La piel de los bebés y niños pequeños es mucho más fina y permeable que la de los adultos, lo que significa que absorbe los productos químicos con mayor facilidad.
Como norma general no se recomienda utilizar ningún repelente químico en bebés menores de 2 meses. Se debe proteger al lactante exclusivamente con barreras físicas (mosquiteras en el carrito, cunas y ropa de manga larga).
A partir de los 2 meses, ya podemos empezar a introducir el IR3535 a bajas dosis de forma muy controlada. El DEET puede usarse a partir del año, pero a concentraciones inferiores al 10% o 15%. Las fórmulas «Forte» o tropicales, que suelen llevar un 45% o 50% de DEET están totalmente contraindicadas en niños pequeños.
La famosa citronela es segura desde los 6 meses porque apenas se absorbe, pero su gran problema es su volatilidad que hace que su efecto dure muy poco tiempo (a veces menos de una hora), por lo que no es una protección fiable en zonas con alta densidad de mosquitos.
Las pulseras de citronela solo protegen un radio de unos pocos centímetros alrededor de la muñeca donde están colocadas; el resto del cuerpo queda totalmente desprotegido. Se recomienda colocarlas en el tobillo o el carrito (nunca en la muñeca de un bebé que pueda chuparla) únicamente como un complemento, jamás como protección única
Y si a pesar de todo no evitamos la picadura ¿qué debemos hacer? Algunos consejos
- Si la picadura es de mosquito, se debe lavar con agua y jabón, aplicar frio local e intentar no rascarse
- Si pica una abeja, se debe retirar el aguijón y tanto en picaduras de avispas como en abejas es recomendable la aplicación de frío.
- En el caso de la picadura de medusa se recomienda lavar la zona con agua de mar y retirar restos con guantes o pinzas
- Se pueden utilizar productos a base de amoniaco para aliviar el picor y en casos más extremos cremas con hidrocortisona durante 2 a 3 días evitando la exposición solar. Estas cremas están totalmente contraindicadas si la picadura ya está infectada, ya que la cortisona deprime las defensas locales de la piel y puede hacer que las bacterias se multipliquen mucho más rápido.
Consejos de aplicación de repelentes niños
En los niños pequeños, hay que tener cuidado en cómo aplicar este tipo de producto
- Primero el protector solar, después el repelente
- Aplica el repelente en tus manos primero. Nunca pulverizar directamente.
- Evita las manos, los ojos y la boca
- Solo en zonas expuestas, no debajo de la ropa.
- Lavado al volver a casa para eliminar residuos.
Para terminar
La prevención de picaduras veraniegas es fundamental para disfrutar de la temporada de forma segura. El uso correcto de repelentes autorizados, y las barreras físicas constituyen la mejor defensa.
Y como siempre, el farmacéutico les puede ayudar.
Sagrario Pérez de Agreda Galiano, Farmacéutica adjunta Centro de Información del Medicamento
Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ciudad Real










































































