El restaurante Las Musas de Campo de Criptana acogió el pasado 16 de mayo la presentación de ÉCLAT, un proyecto impulsado por los jóvenes criptanenses Montse Villanueva, Luisma Díaz y Cristina Guerrero. El desfile, centrado en la evolución de la moda y el maquillaje a través de distintas décadas, nació tras meses de preparación y reunió sobre la pasarela propuestas inspiradas desde los años 20 hasta la actualidad. La iniciativa, explican sus creadores, busca ir más allá de un evento puntual y convertirse en una forma de expresión artística ligada a la formación, la identidad y la creatividad.
ÉCLAT comenzó a gestarse en octubre de la mano de Montse Villanueva y Luisma Díaz, ambos maquilladores, junto a la diseñadora Cristina Guerrero, encargada de confeccionar todos los trajes lucidos durante el desfile. Los tres, de 22 años, apostaron por desarrollar un proyecto propio en el que maquillaje, estilismo y puesta en escena funcionaran de manera conjunta.
El nombre de ÉCLAT significa “luz”, “brillo” o “impacto”, y según explica Villanueva, representa la forma en la que entiende su profesión y su día a día. La idea del desfile surgió con el objetivo de trasladar al público la importancia de la formación continua y de ofrecer una visión completa del mundo de la belleza y la moda.

Un recorrido por las décadas
El desfile se estructuró como un viaje cronológico por distintas épocas, donde cada modelo representaba una década concreta a través del vestuario, el maquillaje y la actitud sobre la pasarela.
La apertura estuvo dedicada a los años 20, inspirados en el ambiente del jazz y las flappers. Los vestidos satinados, los flecos, las perlas y los tocados acompañaron una estética marcada por los ojos ahumados, las cejas finas y los labios rojos en forma de corazón. La propuesta reflejaba el inicio de una nueva libertad femenina y una forma diferente de ocupar el espacio público.

La década de 1930 trasladó al público a la estética del cine clásico. Inspirados en figuras como Marlene Dietrich, los estilismos combinaron trajes de líneas sobrias con maquillajes más definidos y teatrales, donde comenzaban a introducirse técnicas de visagismo y delineados más elaborados.
Los años 40 estuvieron influenciados por el “New Look” de Christian Dior, con cinturas marcadas y faldas amplias. El maquillaje apostó por la naturalidad, con pieles ligeras, labios rojos definidos y sombras discretas, reflejando la recuperación de la elegancia tras la posguerra.

La moda de los años 50 mostró una sociedad marcada por el optimismo y la expansión de la televisión. Vestidos con vuelo, pañuelos y trajes de rayas protagonizaron esta parte del desfile, acompañados de maquillajes más cálidos, eyeliner marcado y labios intensos.
Los diseños geométricos, las botas altas y las referencias yeyé protagonizaron los años 60. El maquillaje se centró en miradas muy marcadas, pestañas exageradas y sombras en tonos pastel, reflejando una década donde la imagen comenzó a convertirse en un lenguaje propio.
Los años 70 combinaron referencias hippies y disco, con prendas más fluidas y maquillajes luminosos. Después llegó la explosión estética de los 80, con hombreras, colores intensos y maquillajes inspirados en iconos como Madonna o David Bowie, donde el exceso y el impacto visual marcaron la propuesta.

La década de los 90 apostó por líneas limpias y estilismos sobrios inspirados en Yves Saint Laurent, mientras que los años 2000 recuperaron el brillo, el denim y la estética pop vinculada a figuras como Britney Spears.
La visión actual de la belleza
El desfile concluyó con una propuesta centrada en 2026, donde la moda y el maquillaje fueron presentados como herramientas de identidad personal. Lunares, corsés y faldas con movimiento convivieron con maquillajes luminosos y técnicas actuales como el halo eye en tonos grises.
Con este cierre, ÉCLAT quiso transmitir que la moda y el maquillaje no solo responden a tendencias pasajeras, sino que funcionan como una forma de expresión personal ligada a cada época y a la manera en la que cada generación decide mostrarse al mundo.

Un proyecto nacido desde la formación y la creatividad
Más allá del desfile, los impulsores de ÉCLAT destacan que el proyecto nace desde la importancia de la educación y la formación continua dentro del sector de la belleza. Durante meses trabajaron en el diseño de cada estilismo, el estudio histórico de cada década y la creación de una puesta en escena coherente con cada periodo representado.
El resultado fue un recorrido visual por más de un siglo de moda y maquillaje desarrollado íntegramente por tres jóvenes de Campo de Criptana que han decidido apostar profesionalmente por el sector creativo.

Por último, quienes deseen conocer más sobre los trabajos de los impulsores de ÉCLAT o ponerse en contacto con ellos pueden hacerlo a través de sus redes sociales: Moon_estudio, atelierguerreroz y makeupbyluisma. Además, Montse Villanueva cuenta con un centro físico en Campo de Criptana, ubicado en la calle Cervantes, 13.









































































