El inicio del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro convierte de nuevo a la localidad encajera en uno de los grandes centros culturales del verano. Coincidiendo con esta cita, el Colegio de Médicos de Ciudad Real presenta a sus colegiados las ventajas recogidas en el convenio firmado con Paradores, una oportunidad para disfrutar del teatro, el patrimonio y la gastronomía manchega en condiciones preferentes. El acuerdo ha sido suscrito por el presidente del Colegio de Médicos de Ciudad Real, Dr. Manuel Rayo Gutiérrez, y Miguel Castro Gutiérrez, director de los Paradores de Almagro y Manzanares.
El convenio contempla ventajas para los profesionales de la medicina colegiados, tanto en alojamiento como en restauración. A nivel nacional, los colegiados pueden beneficiarse de un 15 % de descuento sobre la Tarifa Parador en régimen de alojamiento y desayuno, aplicable en los establecimientos de la red incluidos en el acuerdo y siempre sujeto a disponibilidad.
Además, de forma específica para los Paradores de Almagro y Manzanares, los colegiados del Colegio de Médicos de Ciudad Real disponen de un 15 % de descuento sobre el total de la factura de la carta del restaurante o espacio gastronómico en servicio de almuerzo, bebidas incluidas. Esta ventaja no se aplica a menús, no es acumulable a otras promociones o precios especiales y no es válida para grupos de más de 10 personas.
Para hacer uso de este descuento en restauración será necesario presentar, a la entrada del restaurante o espacio gastronómico, el carnet del Colegio de Médicos de Ciudad Real disponible en la app colegial.
Con este convenio, el Colegio quiere acercar a sus colegiados propuestas útiles que vayan más allá del ámbito estrictamente profesional y que permitan disfrutar de la provincia, de su patrimonio y de su actividad cultural. El Festival de Almagro ofrece durante este mes una ocasión especialmente adecuada para hacerlo, combinando teatro clásico, espacios históricos y una oferta gastronómica vinculada a la cocina regional manchega.
El Parador de Almagro, ubicado en un antiguo convento franciscano, permite completar la experiencia cultural con una propuesta gastronómica ligada al territorio. Su restaurante ofrece platos de la cocina manchega tradicional en un entorno singular, lo que convierte el almuerzo en parte de la visita y no solo en un complemento.







































































