Según explicó en rueda de prensa el concejal socialista Fernando Huertas la sentencia dice que estas trabajadoras deben ser readmitidas en sus puestos de trabajo, lo que “demuestra que el Gobierno de Cospedal y el Ayuntamiento de Alcázar de San Juan han cometido una irregularidad que nos va a costar mucho dinero a los ciudadanos” pero, a su juicio, a la vez “nos encontramos con una segunda oportunidad para que Diego Ortega y Ángel Montealegre demuestren que son peleles de los alcaldes de Campo de Criptana y Tomelloso y pidan que la Enológica se vuelva a abrir en Alcázar”.
Huertas encuentra múltiples razones para ello como son el hecho de que haya estado prestando servicio en esta ciudad durante cien años, que tuviera más de 1.500 clientes o que realizará más de 10.000 análisis que permitían exportar vinos. Además ha recordado que era el “único centro acreditado” para realizar estos análisis y “a pesar de todo ello, se cerró por capricho de Cospedal, de Soriano y de los ayuntamientos de Campo de Criptana y Tomelloso y porque Ortega y Montealegre no lo supieron defender”.
El edil socialista confía en que si viene la consejera de Agricultura el sábado al Concurso Regional de Vinos lo haga para anunciar la reapertura de la Enológica y de la vuelta a su trabajo de las personas despedidas. De lo contrario “no la queremos ver por aquí porque no defiende los intereses de Alcázar y eso es lo que le tienen que decir Ortega y Montealegre”.









































































