


“Bienvenido mayo, bienvenido sea, para las casadas, viudas y solteras”.
El mes de las flores ya ha comenzado y, como manda la tradición, la noche del 30 de abril se pidió licencia para cantar “los mayos”-en la parroquia de Santa María- a la patrona y alcaldesa perpetua de Alcázar de San Juan, la Virgen del Rosarío.
El encargado de abrir el acto fue el pregonero Jesús Antonio Camacho -miembro de la archicofradía de la Virgen del Rosario desde su nacimiento. En su pregón, además de hablar de la fiesta de “los mayos” y de la estampa de mujer manchega de su Virgen -”con las que tantas veces he hablado de corazón, en silencio”- tuvo un emotivo recuerdo para su abuela, a la que no conoció, y que le apuntó en la archicofradía nada más nacer. Antes de pedir la licencia, quiso acordarse de todas las personas que están sufriendo y pasando dificultades por la situación de crisis económica.
Tras el pregón, diferentes asociaciones de música y danza y rondallas de la localidad , cantaron “los mayos” a la Virgen del Rosario.









































































