


La Huelga General de Educación ha contado, en Alcázar de San Juan, con el respaldo masivo de los estudiantes de ESO y Bachillerato; que han mostrado su protesta contra la LOMCE no asistiendo a clase. En cuanto al profesorado, ha contado con el apoyo de cerca del 50%, según comentaba Andrés Nebot -representante de la Plataforma Intercentros.
A las 12 del mediodía se concentraban, en la Plaza de España, algo más de 500 manifestantes -entre profesores, alumnos y padres -algunos de ellos han llevado también a sus hijos más pequeños. Protestan por una reforma educativa que supone “un retroceso” en la educación pública española. Así lo afirmaba Nebot. “La ley que quieren aprobar es muy regresiva, retrocedemos 20 ó 30 años atrás. Es difícil resumir en todo lo que afecta, pero es un ataque directo a la educación pública: en los aspectos ideológicos, económicos, en cuanto recursos y funcionariado. Lo que pretendemos con esta huelga es hacer ver al Ministerio que hay mucha gente descontenta con la LOMCE, que no estamos de acuerdo con esta reforma impuesta -porque no ha sido negociada. Queremos que piensen que el hecho de tener mayoría absoluta no significa que no tengan que tener en cuenta la opinión de la comunidad educativa”.
Por su parte, en representación de los estudiantes, hablaba Cristina Molina -que cursa bachillerato en el IES “María Zambrano”: “los alumnos de secundaria y bachillerato estamos bien informados y concienciados. El problema está en primaria, porque son los padres los que tienen que saber lo que supondría que se aprobara la nueva ley de educación. Yo creo que no están bien informados porque deberían estar aquí, con sus hijos, apoyando esta huelga; porque los más afectados somos los estudiantes. Los recortes en becas y material pueden hacer que muchos alumnos no puedan realizar unos estudios superiores; en bachillerato se masificarán las clases y eso dificulta que los profesores puedan dedicar a cada alumno la atención que se merece. Aunque estemos en crisis hay que mirar por la educación, porque es la base de la sociedad de un país”.
Además de los aspectos que destacaba Cristina, Nebot quiso apuntar que la LOMCE favorece la segregación muy temprana de los alumnos; a los 13 años “que tendrán que elegir entre una formación profesional o secundaria y bachillerato. Esto repercutirá en los hijos de las familias humildes, en situación más desfavorable, que tendrán más dificultades para poder elegir y continuar unos estudios, porque no tendrán suficiente apoyo. Se les encaminará hacia un trabajo temprano y no tendrán igualdad de oportunidades; como ha sido hasta ahora. Parece que la idea es condenar a los hijos de las familias humildes a ser mano de obra barata”.
UGT ha estado apoyando la huelga -como protesta contra los recortes- y porque consideran que la LOMCE daña a la enseñanza pública; al tiempo que potencia la enseñanza privada.









































































