Esta mañana se clausuraba la fase diocesana del proceso de beatificación de la madre Mª de las Mercedes de Jesús Egido, en el convento de las concepcionistas de Alcázar de San Juan.
Además de los teólogos de la iglesia que están instruyendo el proceso, han asistido el obispo de Ciudad Real, la concejal de sanidad y servicios sociales, Concepción Sánchez y numerosos fieles.
«Ha sido una investigación larga y detallada» -comentaba Bernardo Torres, vicario judicial del tribunal eclesiástico y juez delegado en esta causa de canonización- «se ha entrevistado a muchos testigos y se ha tenido que transcribir todas las obras de la madre Mercedes. El proceso, realizado con mucho cariño, nos ha llevado 3 años y se ha traducido en un expediente de 8.200 foleos que ahora se llevará a Roma». El siguiente paso es abrir el proceso y elaborar la «positio» -un resumen de toda la información en sólo 500 foleos- que estudiarán los cardenales para nombrarla «venerable de la iglesia». Si, en ese camino, se produjera algún milagro, podría ser declarada beata y ser canonizada si se produjera un segundo.
«La figura de la madre Mercedes es muy entrañable» -aseguraba Torres- «Entró muy jovencita en el convento, en la Puebla de Montalbán (Toledo). Era una mujer muy guapa y podría haber tenido todos los novios que ella quisiese, pero escogió el camino de la vocación. Su familia era muy religiosa y la enseñaron bien, tenía también una hermana en el convento. Se trata de una figura de una hondura espiritual muy fuerte, que destaca por sus deseos de reforma de las concepcionistas, retornando a los orígenes. También es reseñable su amor por la Inmaculada y su relación profunda con Cristol; su trabajo en silencio, la abnegación y la virtud de encajar los golpes más difíciles de la vida, como la enfermedad. Era una mujer que, sin tener grandes estudios, tenía un conocimiento muy profundo de las sagradas escrituras; algo, que sin duda, es fruto de la inspiración de Dios».
El encargado de defender la causa en Roma, Valentín Arteaga, destacó la figura de «esta gran mujer consagrada al señor, con la que la iglesia se va a enriquecer enormemente, porque se trata de una causa muy rica en contenido doctrinal». Arteaga aseguró que, en la ciudad eterna, los procesos van mucho más lentos; ya que hay más de 3.000 causas pendientes de aprobación y, sólo en castellano, más de 300. «Lo importante es que haya un milagro, entonces todo irá muy rápidamente».
De momento, según contaron, hay una larga lista de favores y gracias concedidos por mediación de la madre Mercedes.
La concejal de sanidad y servicios sociales del ayuntamiento de Alcázar, Concepción Sánchez, que estuvo presente en este acto de clausura del proceso diocesano; dijo al respecto: «es importante que ahora se le pida a la madre Mercedes, cualquier persona que atraviese por una situación difícil, para que le conceda el milagro». También aseguró que se trataba de un día importante para la ciudad de Alcázar y que «¡ojalá que no sea el único de este tipo que vivamos!. En este o en cualquier otro convento de los que tenemos en la localidad».









































































