
Ni el calor, ni el cansancio tras las fiestas más largas de «Moros y Cristianos» que se han vivido nunca en Alcázar, pudieron con el ánimo y la pasión de organizadores y participantes en las Fiestas de San Juan. El colorido de los desfiles por las calles engalanadas para la ocasión, a ritmo de pasodobles, terminaba su periplo en la tarde – noche del lunes 24 de junio, día de San Juan, con el pasacalles del «moro muerto» y el broche final de mascletá y fuegos artificiales.
Son muchas las asociaciones, locales y foráneas, que han colaborado con la asociación Al-Kasar en su XXV Aniversario; un gran número de personas las que han disfrutado del mercado medieval, los desfiles y las diferentes actividades -más de 30.000. Y, a todo esto, ha habido que sumarle la llegada del Tren del Hidalgo, la ruta de las tapas, el concierto del solsticio de verano y algunas otras actividades coincidentes como las 24 horas de baloncesto o una concentración de vespas.
Desde el viernes 21 de junio, hasta el festivo lunes de San Juan, no ha faltado movimiento por las calles de Alcázar -en algunas ocasiones creando la sensación de estar viviendo una película de Berlanga; por la coincidencia de actos y la mezcla de gentes.
El balance que, tanto desde la asociación Al-Kasar de Moros y Cristianos, como desde el Ayuntamiento se hace del XXV Aniversario de estas fiestas es muy positivo. La intención de consolidar como fiesta local la original idea que, hace ya medio siglo, tuvieran unos vecinos del barrio de Santa María parece haberse conseguido. El próximo objetivo: conseguir que se declaren fiestas de interés turístico regional.









































































